Pablo Baldomá Jones, actual CEO de Alto, comenzó su recorrido emprendedor mientras estudiaba Economía en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina. A la temprana edad de veinte años, Baldomá Jones decidió aventurarse en el mundo del emprendimiento. Esta ciudad, conocida por ser un núcleo universitario y administrativo, no ofrecía muchas oportunidades más allá de estos sectores. Sin embargo, junto con socios que compartían su visión, Pablo se sumergió en el mundo digital y del desarrollo de software, dando inicio a una serie de emprendimientos que culminarían en la fundación de Alto en 2015.

La Visión Global de Alto

Alto nace con una propuesta innovadora: facilitar la contratación, el pago y la gestión de equipos remotos especializados en tecnología a nivel global. Desde sus inicios, la empresa apostó por no limitarse geográficamente, aprovechando las posibilidades que ofrecía Internet para conectar talento de cualquier parte del mundo con empresas que necesitaban sus servicios. Este enfoque global permitió a Alto construir una red de talento que hoy cuenta con más de 15,000 desarrolladores en 60 países.

El Desafío de Conquistar Silicon Valley

Una de las decisiones más audaces de Baldomá Jones fue instalar el cuartel general de Alto en San Francisco, el epicentro mundial de la tecnología. Comparando esta decisión con «querer ser actor en Hollywood», Pablo y su equipo se mudaron a Silicon Valley con la firme convicción de que, aunque fracasar en este entorno sería duro, lograr el éxito allí sería la validación definitiva de su modelo de negocio. Este movimiento estratégico también implicó establecer operaciones en Europa, con Pablo trasladándose a España hace dos años y medio para expandir la presencia de Alto en el continente.

Construyendo Confianza y Reputación

En una industria donde la confianza es fundamental, Alto ha logrado construir relaciones sólidas basadas en casos de éxito y la experticia de su equipo de gestión. Esta confianza ha sido crucial para ganar clientes y formar equipos de trabajo eficaces. Baldomá Jones reconoce que, en los últimos años, Latinoamérica ha mejorado notablemente su perfil en el ámbito tecnológico, especialmente en el desarrollo de software, posicionándose como un importante hub de talento.

El Rol Estratégico de Latinoamérica

Latinoamérica, con cerca de tres millones de desarrolladores de software, se ha convertido en una fuente vital de talento tecnológico. Este crecimiento se debe, en parte, a la existencia de empresas que funcionan como modelos a seguir, inspirando a las nuevas generaciones a considerar carreras en tecnología. Pablo destaca que hoy en día, quienes trabajan en tecnología en Latinoamérica pertenecen a los estratos socioeconómicos más acomodados, lo que motiva a los jóvenes a seguir este camino.

La Importancia de la Comunicación en la Tecnología

Baldomá Jones subraya la relevancia de las habilidades de comunicación para diferenciar a profesionales con conocimientos técnicos similares. En un mercado globalizado, la capacidad de comunicar problemas y soluciones de manera efectiva es tan crucial como la destreza técnica. Este aspecto es especialmente valorado en Estados Unidos, donde una comunicación clara y eficaz puede ser más importante que el conocimiento técnico en sí mismo.

Adaptándose a Diferentes Mercados

La expansión de Alto a Europa ha llevado a Baldomá Jones a aprender y adaptarse a las particularidades del mercado mediterráneo, donde los ciclos comerciales y la cultura empresarial difieren notablemente de los de Estados Unidos. En España, por ejemplo, es común que muchas empresas cierren durante el verano, un contraste marcado con la cultura laboral estadounidense más transaccional y de menor fidelidad a largo plazo.

La Estandarización de Procesos en un Entorno Global

Para mantener la calidad y consistencia en sus servicios, Alto ha estandarizado sus procesos de selección y gestión de talento. Este enfoque riguroso asegura que los desarrolladores no solo posean las habilidades técnicas necesarias, sino también la capacidad de trabajar eficazmente en equipos remotos y en diferentes zonas horarias. La comunicación, tanto síncrona como asíncrona, es fundamental para el éxito de estos equipos distribuidos globalmente.

Conclusión: Un Viaje de Emprendimiento y Comunicación

La historia de Pablo Baldomá Jones y Alto es un testimonio del poder de la visión global, la adaptabilidad y la importancia de la comunicación en el éxito empresarial. Desde sus humildes comienzos en la UNLP hasta su posicionamiento en Silicon Valley y Europa, Baldomá Jones ha demostrado que la combinación de talento, confianza y comunicación efectiva puede llevar a una empresa a nuevas alturas en el competitivo mundo de la tecnología. A través de su liderazgo, Alto continúa conectando a empresas con un vasto pool de talento global, facilitando el acceso a expertos en tecnología de todas partes del mundo y reforzando el papel de Latinoamérica como un hub crucial en el sector tecnológico.