Durante su participación en Tinku Legal, Jesica Hita Ruiz, socia fundadora de Jesica Hita Consultoría y experta en compliance, abordó en profundidad la importancia de contar con un sistema de gestión antisoborno dentro de las organizaciones. A través de un análisis claro y estructurado, expuso cómo estos sistemas se están convirtiendo en un estándar indispensable para las empresas, más allá de su carácter legal voluntario.
Qué es un sistema antisoborno y por qué debería importarle a tu empresa
Un sistema de gestión antisoborno es, en palabras de Jesica Hita, un modelo compuesto por buenas prácticas, herramientas e instrumentos que permiten a las empresas identificar, evaluar y mitigar los riesgos de corrupción. Lejos de centrarse únicamente en el clásico soborno o cohecho, este tipo de sistema cubre un espectro más amplio de irregularidades, incluyendo tráfico de influencias, malversación, nepotismo o conflictos de intereses.
Jesica destaca que el objetivo central es dotar a las empresas de mecanismos que les permitan controlar estos riesgos en su operativa diaria, ayudando a directivos y administradores a tomar decisiones más informadas y responsables.
¿Es obligatorio implementar un sistema antisoborno?
La implementación de un sistema antisoborno no es legalmente obligatoria para todas las empresas, pero sí está ganando peso como una exigencia del mercado. Hita señala que existe una “necesidad de negocio”, especialmente en sectores donde la contratación pública es esencial, o en relaciones comerciales entre empresas que ya han adoptado estos sistemas y exigen lo mismo a sus proveedores o socios.
Un punto de inflexión importante fue la entrada en vigor de la Ley 2/2023 de protección al informante, que obliga a las empresas a establecer canales de denuncia y otros mecanismos de integridad corporativa. Según Hita, esta legislación convierte en obligatoria una parte de lo que antes era solo recomendable.
Reputación y supervivencia empresarial en juego
Una empresa que no cuente con controles eficaces en materia antisoborno puede enfrentar consecuencias reputacionales graves, especialmente dentro del mercado y su red de relaciones comerciales. Aunque el consumidor final no siempre penaliza estas prácticas con la misma severidad, el entorno empresarial sí lo hace.
“Eso duele”, afirma Hita, refiriéndose al impacto que puede tener no pasar una evaluación de cumplimiento al intentar cerrar acuerdos comerciales
Más allá del daño reputacional, están las consecuencias legales, que van desde sanciones económicas hasta la disolución de la empresa, lo que refuerza la urgencia de adoptar estos mecanismos.
Las ventajas de implementar la norma ISO 37001
La norma ISO 37001 proporciona un marco útil para aquellas organizaciones que desean desarrollar o mejorar su sistema de gestión antisoborno. Jesica subraya que muchas empresas ya cuentan con ciertos elementos de control, aunque no siempre son suficientes o adecuados.
Con este sistema, se promueve una cultura organizacional más consciente, se establecen canales de reporte efectivos, y se fortalecen las políticas y procedimientos internos. Además, permite generar evidencias de cumplimiento, lo que puede marcar la diferencia en auditorías o procedimientos judiciales.
Un enfoque personalizado: cómo trabaja Jesica Hita Consultoría
El enfoque de trabajo de Jesica Hita Consultoría se basa en entender las necesidades específicas de cada organización. No todas las empresas requieren las mismas medidas, por lo que se realiza un análisis a fondo de su actividad, tamaño, entorno operativo y terceros involucrados.
A partir de este análisis, se diseña un sistema de gestión adaptado a la realidad de la empresa, práctico y eficaz. El objetivo es que la propia organización adquiera autonomía en la gestión del riesgo y que el sistema no se convierta en una carga burocrática, sino en una herramienta útil.
La clave está en la voluntad y la conciencia empresarial
Jesica Hita remarca que ningún sistema será efectivo sin la voluntad real de la empresa para comprometerse con la prevención.
“El riesgo cero no existe”, afirma, y por eso es necesario que el proyecto se aborde con una perspectiva de largo plazo. No se trata de cumplir por cumplir, sino de construir una cultura de cumplimiento sólida y sostenible



































