El tercer poder que representa la Justicia está en estos momentos destruido en España

En este espacio del programa participa Ana Isabel Peña, abogada especialista en Derecho Penal y directora de A PRIORI SOLUTIO ABOGADOS. La penalista Peña ha sacado adelante algunos de los asuntos más mediáticos que ha habido en España en los últimos años, como la defensa del llamado Rey del Cachopo.

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Entrevista en audio (podcast)

Para Peña, este caso fue justo uno de los que le ha llevado a la conclusión de que en España la Justicia está tocada de muerte y que atraviesa difíciles momentos la deseada separación de poderes, consagrada en nuestra Constitución.

Peña habla en este programa además de la difícil tarea de los profesionales el Derecho cuando se enfrentan a juicios mediáticos, con la presión que los Medios de Comunicación ejercen sobre jueces, jurados, fiscales y sobre los propios abogados.

¿Se ve condicionada la actividad laboral del derecho?

No es lo mismo ejercer el derecho desde el punto de vista civil o mercantil, que hacerlo desde la defensa o la acusación con muy grandes presiones mediáticas bajo las circunstancias de jurados, fiscales y magistrados. Suele ser difícil ejercer bajo estas condiciones hasta que te acostumbras, Ana Peña comenta que, a ella, a nivel personal le han dicho algunas cosas fuertes y se toman sus casos en contra por todo su antecedente mediático y fama laboral.

Peña destaca que los medios de comunicación influyen para mal, simplemente por la falta de objetividad en la justicia. Se supone que el sistema judicial es independiente, pero resalta que en su trayectoria laboral se ha dado cuenta de que es una gran mentira; la idea romántica de la justicia se ha esfumado de su vida por completo, en especial gracias a los temas mediáticos, como el caso de César, el Rey del Cachopo.

El caso de César Román

Bajo su opinión este ha sido el caso más mediático de la historia porque ha sido reproducido en streaming y se hacían comentarios en todas las sesiones, siendo información de fácil acceso de todos los testigos e incluso el jurado, tanto así que antes de pasar un testigo, estaba mirando en alguna aplicación el testimonio en vivo del que estaba hablando al momento para encajar las piezas.

En otros países si funciona el tribunal de jurado, en España no funciona, ni funcionó en el tema de David Arellano en cuanto a la nulidad de la sentencia porque los jurados conversaron y se querían ir a casa, por lo que lo sentenciaron culpable. Con César, el rey del Cachopo, no existe justicia, está pre juzgado porque desde el año 2018 hasta la actualidad se ha mostrado una imagen de él que no es la real, sino la de un punto de vista que no tiene nada que ver con la justicia real que debió ser aplicada.

Al jurado no se le aisló; la mayor garantía de un jurado es que cuando se obtenga el veredicto, este se entregue de forma inmediata al jurado para que delibere, pero en este caso el jurado tenía mucho tiempo en la sala, dejaron la deliberación para el fin de semana, lo cual es completamente ilegal, pero se hizo de esa manera.

La influencia de la COVID-19

Por las medias contra el coronavirus, se decidió que los juicios debían ser retransmitidos, al momento nadie se opuso, pero la idea de tal situación era que la audiencia provincial garantizara el derecho a la presunción de inocencia y aun procedimiento justo, algo que jamás pasó.

De esta manera, en la apelación de la sentencia toda la situación se suscitó de forma apresurada, donde no le dieron el tiempo de palabra adecuado a la abogada; sin embargo, luego de haber hablado, dejó muy sorprendidos a todos al mencionar temas de ADN, que ella había utilizado para apelar, pero que no se habían leído, por lo que lo tildaron como una cuestión sorpresiva.

Luego de Ana haber leído la sentencia dictada en 08 de marzo a través de la prensa, confirma que el sistema judicial está completamente deteriorado, pues apenas recibió la notificación oficial el día 10 en la tarde, y César el día 14. Todos enterados a través de la prensa, una situación inadmisible en la actualidad.

Bajo todas estas condiciones, Ana destaca en repetidas ocasiones no creer en la justicia ni en la independencia del poder judicial; en este juicio vio muchas cosas que le han cambiado la perspectiva. Aún espera la revisión de la apelación, pues en el caso, el ADN fue evaluado por un laboratorio no acreditado, y todos se sorprendían, pero nadie prestó atención, le hicieron caso omiso.

Los juicios mediáticos

Este tipo de juicios televisados siempre perjudica a alguna de las partes implicadas, y tiene un peso determinante en el resultado final del juicio, no hay intimidad para los acusados o defendidos; contando cosas que a los medios no debería interesarse, calando en la decencia y la intimidad de los implicados, dejando por fuera la objetividad.

Los medios hacen que el jurado crea que tenga que ir hacia un lado o al otro, Ana pone nuevamente de ejemplo el caso de César, donde ha habido muchísimos casos de falso testimonio que ha conseguido inadmitir, pero que destaca la influencia de los medios en que todos tengan una opinión que desean que influya en una decisión que no les compete.

La influenciad el comportamiento

El comportamiento, las relaciones y el protocolo influyen mucho en los juicios. César, por ejemplo, estaba muy indignado durante todo el juicio, la mayoría de las veces no podía disimularlo, y el jurado estaba justo en frente, pendiente de cada uno de sus movimientos. Escuchaba las mentiras que decían delante de él, por lo cual no podía controlar sus gestos a pesar de las recomendaciones, lo que al final del día, repercutió por completo en su sentencia.

El sistema judicial de un país de primer mundo

Resulta indignante que un país del primer mundo, uno de los tres poderes fundamentales como el judicial esté en este estado; es preocupante que estas cosas sucedan en España, porque queda en evidencia que la justicia ya no es honesta, ni busca la verdad. Muchas veces los clientes deciden conformarse con lo ofrecido para no caer en pleitos de juicio y prolongar el sufrimiento que este implica.

Por otro lado, los ricos y los pobres han padecido una recrudescencia de su situación que ha generado más desesperación, donde todos llegan al límite, aumentando los delitos de sangre y los problemas de salud mental que también terminan en homicidios, asesinatos y estafas vía internet, con robos de identidad y de tarjetas.

La pandemia tuvo sus consecuencias especiales

Básicamente hay delitos nuevos gracias a las nuevas aplicaciones y formas de relacionarnos, mayormente a través de aplicaciones o internet. Los que han estado encerrados con sus parejas, se ha visto que alcanzan situaciones extremas que han acarreado violencia doméstica, separaciones y divorcios.

Pero lo que más se ha visto es el auge de las enfermedades mentales, las adicciones y el tema de las sectas apocalípticas que ha resurgido con nuevos adeptos; estas sectas incurren en delitos de robo, donde te quitan todo lo que tienes bajo la promesa de hacerte ver la vida de otra manera y ofreciendo falsas soluciones, que jamás llegarán.

Así fue como Ana nos ha contado a la nueva visión del mundo jurídico y los momentos difíciles que este está atravesando en este momento, pero que aun así se puede trabajar y luchar para que la justicia sea creíble nuevamente, consiguiendo la independencia del poder judicial.