Un directivo es alguien que transforma información en acción. Yo añado que esa acción tiene que tener un impacto en la cuenta de resultados. Por lo tanto es crítico saber donde capturamos la información. Lo primero que hay que entender, es que no cualquier tipo de dato se puede convertir en información que sea útil para el directivo. 

Para hablar de ello, hemos invitado al especialista en datos y CEO de Qíndice Juan Carlos Rodríguez Rojo, quien nos hablará de datos, encuestas, estudios y big data.

¿Son las encuestas realmente fiables?

La mayor parte de las encuestas se hacen mal. Cuando se hacen preguntas en una encuesta, se está actualizando algo que sucedió. Las personas solo pueden responder aquellas preguntas sobre hechos que han pasado. El cerebro interpreta la realidad, y por lo tanto tenemos que tenerla en cuenta a la hora de hacer las preguntas, para tratar de minimizar este impacto. 

¿Son fiables las encuestas publicadas?

Cuando se publica una encuesta, se tiene como objetivo producir un impacto, por lo tanto tenemos que tener en cuenta que la comunicación de la misma tiene un objetivo. 

¿Cuánto hay de verdad en el big data?

El big data es una etiqueta comercial y por lo tanto ha tenido el objeto de vender un servicio. Una cosa es el big data y otra los datos. Cada vez más campos de la realidad son representados con datos, por lo tanto bien usada si tiene un impacto muy claro

¿Cuándo invertir en big data?

El consejo que le daría, es que no aborden un sistema masivo de datos en una compañía. Hay que empezar por algo concreto. El mejor consejo es comenzar con un piloto con un objetivo concreto y llevarlo a cabo. La teoría de las limitaciones, nos dice que hay que tener en cuenta cual es eslabón más débil. Tienes que identificar qué punto es el más débil en tu organización y comienza por ahí. 

¿Están los directivos realmente bien informados con el big data?

Los directivos, deberían de usar además de la información que les proporciona los sistemas de información, deberían de observar los comportamientos de los clientes, bajando al punto de venta y viendo como realmente se comportan. 

¿Cómo buscar información independiente?

Hoy en día, la mayor parte de la información que leemos en la prensa y la televisión, ha sido pagada por la empresa que lo publica, por lo tanto lo que estamos leyendo es una newsletter de la empresa. La información realmente valiosa para los directivos, es aquella que es privilegiada. El resto de la información es instrumental para impactar en algo que interesa a las empresas o a los directivos.  La cantidad de datos, muchas veces lo que genera es mucho desorden y mucha confusión.

¿Donde aprender más o profesionalizarse en este nuevo mercado de datos?

Hay dos opciones, convertirse en un friki de los datos, con las fórmulas y los algoritmos, o bien invertir en entender la naturaleza del hombre, la economía, el mercado y los negocios para poder aplicar las herramientas que desarrollen los especialistas.

¿Están las empresas y sus directivos usando bien los datos?

Hoy conversamos con el especialista en datos y CEO de Qíndice, Juan Carlos Rodríguez Rojo, quien nos hablará de datos, encuestas, estudios y big data. Este tema es muy importante a tratar porque los directivos son los que transforman la información en acción con impactos en la cuenta de resultados; por ello es crítico saber de dónde se captura la información y cómo esta se procesa. Si quieres saber más, quédate hasta el final, porque hoy aprenderemos muchísimo sobre este interesante tema.

¿Cómo diferenciar los datos importantes de los irrelevantes?

El principal problema de la información es que cualquier cosa se puede llamar dato, pero la información que se puede transformar en una acción hasta producir efectos positivos o esperados no es cualquiera, es un tipo de información específica.

En el pasado la información se basaba en encuestas, había que producirla porque existían muy pocas formas de acceder a ella, en la actualidad se acceden a muchos datos tan solo con la huella digital, por lo que se minimizan una amplia cantidad de problemas metodológicos. La importancia de estos datos es que se convierten en una buena representación de la realidad y sirven para reducir la incertidumbre a la hora de tomar decisiones.

¿Son fiables las encuestas?

En general las personas responden encuestas con sus partes inconscientes, por ello la mayoría de ellas reciben datos erróneos. La clave para hacer bien una encuesta es actualizando lo sucedido, otras pretensiones se van a lo difuso, por ello las encuestas deben basarse en hechos. Las cosas que se pueden responder son aquellas que la pregunta actualiza a través de hechos y percepciones para recoger el impacto de los cambios en el entorno inmediato.

Por ejemplo, una persona que se mueve en un medio de transporte determinado y se le pregunta qué tal ha sido el viaje; se trata de una pregunta válida que pide actualización sobre algo ocurrido (el viaje) y que tiene una intensidad. A su vez, la percepción tiene una estructura determinada que determinará si el impacto de la pregunta es positivo o negativo, por lo que siempre se debe saber preguntar, pues la respuesta representará esa forma razonable en la que se pregunta.

Por otro lado, no podemos dejar por fuera la interpretación automática que hace el cerebro; en la medida que se hagan las preguntas adecuadas, las respuestas serán útiles. Las encuestas publicadas siempre intentan producir un efecto, por ejemplo, si se quiere averiguar sobre un comportamiento específico, hay maneras de hacerlo correctamente, pero al final se pueden generar conflictos, porque hay empresas que desean resultados específicos.

Big Data

El big Data es una etiqueta comercial genérica; antes de que se convirtiera en una disciplina de conocimiento fue un objeto comercial. Sin embargo, los datos si existen y son representaciones de la realidad, de forma simplificable y manejable.

¿Cuándo invertir en Big Data?

El principal consejo que Juan Carlos ofrece a los empresarios es no aplicar la implantación de un sistema de datos general y masivo en una compañía, sino hacer un diagnóstico para descubrir el punto donde más se necesitan los datos, y comenzar a hacer una cosa.

Realmente no hay nada establecido, o un método definido como en las ciencias físicas; en el Big Data la incertidumbre es permanente y los datos y su dinámica de crecimiento la alimentan. Existe una teoría llamada el modelo de las limitaciones, que describe la resistencia de la cadena reforzando al eslabón más débil, aprendiendo y obteniendo valor para crecer en espiral.

La mejor aplicación de datos para resolver un problema, como conocer el comportamiento de los clientes, revelará las preferencias y a partir de allí se podrán tomar decisiones informadas con el impacto de cada patrón en el negocio y en el público. Por otro lado, también se puede usar esa información para potenciar un patrón que a lo mejor no estaba presente en el negocio, ver los efectos y empezar a crecer.

La información que manejan las empresas

No hay duda de que las empresas actualmente manejan mucha más información que en el pasado, ahora es más fácil obtenerla; sin embargo, esto ha supuesto una limitación, ya que solo se enfocan en esos datos, perdiendo el punto de vista fundamental, que es observar al cliente en la tienda física, porque hay datos que el sistema de información nunca podrá capturar.

Es por ello que definitivamente no se puede delegar todo a las máquinas o sistemas automatizados, que si bien son útiles no logran captarlo todo. Efectivamente los sistemas de información producen un descanso, facilitando la obtención de datos, pero se está entregando el futuro de la compañía a un sistema que solo sabe recopilar datos, y mientras eso sucede, los clientes ya están cambiando y los directivos no se están dando cuenta de eso, por solo fijarse en los indicadores.

Siempre se recomienda a las personas, durativos y empresas, es que intenten buscar fuentes de información independiente que es la que realmente dará la verdad sobre lo que ocurre.

Juan Carlos hace algunos años hizo un estudio para la Unión Europea sobre la información en las empresas españolas; los resultados fueron absolutamente concluyentes, pues para el directivo medio español, la información equivalía solo a información privilegiada si era valiosa, el resto era simplemente información para defender los intereses de los directivos.

Destaca que el campo de la información sistemática es relativamente joven y que tal vez eso sea lo que lo deje sujeto a tantos errores; sin embargo, la velocidad que avanza la parte tecnológica de los datos, ha permitido que la metodología también haya mejorado.

El uso de los datos y la información

Es muy curiosa la influencia de los datos y la información publicada; un claro ejemplo de ello es el tema de la sequía y el uso del agua; del agua embalsada el 86% es de la avicultura, 11% es de la industria y tan solo el 4% es para consumo humano, aun así, ante problemas de agua, lo primero que sale en la información pública es el llamado a ducharse menos y ahorrar agua.

Es así como la información puede causar en la gente una percepción errónea; datos descontextualizados tienen a causar engaños en la población general. El hecho de que existan más datos no ha mejorado la desinformación, pues la cantidad de datos genera un desorden insidioso muy difícil de manejar, que resulta en caos.

La formación profesional para los jóvenes

Juan Carlos aconseja a los jóvenes que quieren incursionar en el mundo de los datos que aprendan a conocer las técnicas informáticas y estadísticas, ya que hay mucha demanda de esa clase de profesionales. Si quiere hacer uso de esos datos para entender el funcionamiento del mundo, es importante que comprenda los criterios fundamentales del análisis de la realidad mediante datos, algo que va mucho más allá de las matemáticas.

A cualquier directivo en general, manejar Excel y matemáticas será muy útil para plasmar e interpretar datos adecuadamente, hay que comenzar con lo sencillo e ir escalando hasta lo más complejo.

Como formación técnica, la comprensión de los datos requiere conocimiento del funcionamiento de la sociedad, y la transformación de las empresas es vital también, es así como saber filosofía importa muchísimo, para ir más allá de simples códigos de datos y entender cómo funciona el mundo.