En la última emisión de Tinku Legal, nuestro programa especializado en derecho empresarial y comercial, tuvimos el honor de contar con la participación de Iñaki Hernández Aznar, un abogado con vasta experiencia en el ámbito penal, programas de cumplimiento y protección de datos. En una conversación profunda y esclarecedora, Iñaki nos ofreció una visión detallada sobre un tema de vital importancia en la actualidad: la protección de los menores en el entorno educativo frente a situaciones de acoso y abuso.

La Evolución de la Sociedad y la Protección del Menor

Iñaki inició la entrevista señalando cómo la evolución de nuestra sociedad ha permitido desarrollar procedimientos más efectivos para detectar, prevenir y erradicar comportamientos dañinos hacia los menores. Destacó que, aunque estos problemas han existido siempre, hoy en día contamos con herramientas y normativas que facilitan una respuesta más rápida y adecuada.

Uno de los puntos clave que resaltó fue la importancia de la figura del Coordinador de Bienestar y Protección del Alumnado, una figura regulada por la Ley Orgánica 8 de 2021 de protección integral a la infancia y a la adolescencia frente a la violencia. Este rol, obligatorio en todos los centros educativos, se centra en la vigilancia y protección de los estudiantes, asegurando un entorno seguro y saludable para su desarrollo.

El Rol del Coordinador de Bienestar y Protección

El Coordinador de Bienestar y Protección del Alumnado es fundamental para implementar programas de formación y prevención desde la educación primaria. Iñaki explicó cómo estos programas enseñan a los niños a reconocer situaciones inapropiadas y a entender qué comportamientos son aceptables. Se les educa sobre la importancia de la privacidad de su cuerpo y se les da herramientas para identificar y comunicar cualquier situación de abuso.

Estos coordinadores suelen ser profesionales relacionados con la orientación y la terapia, como psicólogos y terapeutas, que tienen la capacidad de discernir y abordar problemas evolutivos en los alumnos. La ley establece su obligatoriedad y especifica sus funciones, pero Iñaki señaló que la efectividad de esta figura puede variar dependiendo del compromiso de cada centro educativo.

Detectar y Prevenir Situaciones de Riesgo

En términos de detección y prevención, Iñaki enfatizó la importancia de los canales de denuncia y la existencia de protocolos claros en los centros educativos. Un canal de denuncias eficiente permite a cualquier persona relacionada con el menor, ya sea un padre, tutor, docente o incluso un tercero, reportar indicios, sospechas o evidencias de situaciones irregulares.

La distinción entre indicio, sospecha y evidencia es crucial. Un indicio es una prueba indirecta que sugiere la posibilidad de un problema, mientras que una sospecha es un paso más allá, proporcionando una probabilidad mayor de que algo irregular está ocurriendo. La evidencia, por otro lado, es una certeza casi absoluta de que ha sucedido un acto delictivo. Estos reportes pueden realizarse a través de diversos medios, incluyendo la dirección del centro, el canal de denuncias, el compliance officer, o directamente al Coordinador de Bienestar.

Proceso de Investigación y Acción

Una vez reportado un indicio o sospecha, se inicia un proceso de investigación y observación. Este proceso, que puede ser interno del centro educativo o en coordinación con las autoridades autonómicas, busca esclarecer los hechos y determinar la gravedad de la situación. Si se concluye que la sospecha es fundada, los padres o tutores del menor son informados y se les involucra en el proceso de resolución.

En casos donde la evidencia sugiere la comisión de un delito, se procede a informar a las autoridades judiciales competentes. Iñaki explicó que en España existen múltiples vías para denunciar estos hechos, incluyendo la fiscalía de menores y la Policía Nacional, específicamente el grupo de menores (GRUME) y los agentes tutores de la Policía Municipal. Estas entidades brindan apoyo y servicios especializados para proteger a los menores y llevar a cabo las investigaciones necesarias.

El Papel del Compliance Officer en los Centros Educativos

En su práctica profesional, Iñaki ha desempeñado el rol de compliance officer en los colegios Brains International School. Este rol, que está ganando popularidad en el ámbito educativo, se encarga de asegurar que los centros cumplan con todas las normativas legales y desarrollen programas de prevención de delitos. El compliance officer trabaja de la mano con el Coordinador de Bienestar y Protección del Alumnado, así como con otros profesionales del centro, para crear un entorno seguro para los estudiantes.

Conclusiones y Reflexiones Finales

La entrevista concluyó con una reflexión sobre la importancia de todas estas figuras y protocolos en la protección del menor. Iñaki subrayó que, aunque no se puede eliminar por completo el riesgo de situaciones de acoso o abuso, las herramientas y procedimientos actuales permiten minimizar significativamente estos riesgos y proporcionar una respuesta rápida y efectiva cuando ocurren.

En última instancia, la protección del menor es una responsabilidad compartida por toda la comunidad educativa y las autoridades competentes. La existencia de figuras como el Coordinador de Bienestar y Protección del Alumnado y el compliance officer, junto con la colaboración de padres, tutores y profesionales, es crucial para asegurar que los niños puedan crecer en un entorno seguro y saludable.

Iñaki Hernández Aznar, con su experiencia y dedicación, nos dejó una clara comprensión de la importancia de estos mecanismos y de cómo podemos trabajar juntos para proteger a los más vulnerables de nuestra sociedad. La labor de Tinku Legal sigue siendo la de informar y guiar a empresas y negocios, y esta entrevista es un testimonio del compromiso con la protección y bienestar de las nuevas generaciones.

Agradecemos a Iñaki por su valiosa participación y esperamos seguir contando con su expertise en futuras emisiones de Tinku Legal.