Qué es y en qué consiste la economía colaborativa

Gustavo Palacios es Licenciado en Administración de empresas por la Universidad del Rosario y experto en Nuevas Economies, Sharing Economy, Circular Economy, Orange Economy, Digital Economy, GiG Economy, Disruptive Business Models Expert, Strategist, Mentor and Investor.
Contacta con ellos en: https://sharecollab.co/

Entrevista en vídeo

Entrevista en audio (podcast)

El día de hoy entrevistamos a Gustavo Palacios, Licenciado en Administración de empresas por la Universidad del Rosario y experto en Nuevas Economías, Cofundador y CEO de Sharecollab; Gustavo es un excelente exponente de la economía colaborativa que aclarará todas las dudas al respecto.

¿Qué es la economía colaborativa y por qué llama tanto la atención?

La economía colaborativa representa un nuevo concepto, cuyos inicios se remontan a finales de 2007 con la crisis de escasez y el auge de la llegada de internet y todas las oportunidades que brinda; fue así como la gente comenzó a intercambiar activos para poder satisfacer sus necesidades, dando vida a un nuevo ecosistema de transacciones que incluía alimentos y otras necesidades humanas. De esta forma nacieron empresas como Wikipedia, Airbnb, Kickstarter y muchas otras.

Gustavo comenzó a vincularse con esta nueva tendencia y decidió incorporarla en América Latina, por tal motivo surgió la idea de darle vida a su organización actual, Sharecollab, como su nombre lo dice, para compartir y colaborar. Así fue descubriendo diferentes retos y barreras en América Latina para implementar este nuevo concepto de la economía, desde barreras culturales hasta de seguridad.

Modelo económico

La economía colaborativa se ha convertido en un modelo económico donde los usuarios utilizan las nuevas tecnologías para comprar, compartir, vender o alquilar productos y servicios; al emplear tecnología moderna es un negocio de continua renovación y con mucho potencial a futuro, pues la tecnología ha llegado para quedarse.

La gran ventaja de este modelo económico es que no solo beneficia a los usuarios, sino que estimula a establecer un consumo sostenible altamente beneficioso para el planeta.

Tipos de economía colaborativa

Los diferentes tipos de economía colaborativa vienen determinados por las relaciones establecidas entre las partes que la integran, proveedor y consumidor.

Consumo colaborativo

Se ejecuta a través de medios digitales, aquí los usuarios pueden intercambiar bienes y servicios por dinero o simplemente realizar trueques.

Conocimiento abierto

Son plataformas de economía colaborativa sin fines de lucro que solo buscan difundir el conocimiento de intercambios beneficiosos, se trata de información sin derechos de autor, por lo que cualquiera puede acceder a verificar si ofrece lo que busca.

Producción colaborativa

Consiste en una serie de espacios virtuales para gestionar proyectos, productos y servicios; sirve como un punto de encuentro para personas que desean trabajar juntas para poner en marcha una idea; es la forma de economía colaborativa más frecuentemente empleada en el área de diseño e ingeniería.

Finanzas colaborativas

Es una especie de sistema de crédito que integra préstamos, ahorros, donaciones y microcréditos destinados a financiar proyectos musicales, artísticos, culturales y más; pero la base esencial de esta forma de economía colaborativa son las donaciones de otras personas.

Sectores de economía colaborativa

El principal motivo de crecimiento de la economía colaborativa es la digitalización, esto permite el uso de este modelo de negocios en algunos sectores destacados como:

Transporte

Estas representan las aplicaciones que ponen en contacto a los conductores con los pasajeros para establecer un viaje en el que ambos ganan, uno al ofrecer el servicio de transporte y la otra parte al llegar a su lugar destino.

Alojamiento

Son las plataformas que ofrecen el intercambio de casas entre ciudadanos de cualquier país, sirviendo como intermediarios entre propietarios y huéspedes; un ejemplo muy conocido es el sistema de Airbnb.

Segunda mano

Son las aplicaciones que se enfocan en la venta de artículos que ya no les das uso, como ropa, libros, electrodomésticos y casi cualquier objeto que pase por tu mente; la idea es recibir un poco de dinero por algo que ya no le sacas provecho, pero que a otra persona si podría servirle.

Beneficios de la economía colaborativa

No cabe duda que la economía colaborativa ha revolucionado nuestra forma de ver el mundo, la forma de hacer negocios y de incluso consumir productos y servicios; algunos de sus grandes beneficios son:

Una mayor oferta

Se incrementan las opciones de bienes y servicios en el mercado, aumentando las opciones a la hora de elegir con quien viajar o la forma de adquirir productos como ropa, transporte, electrodomésticos y más.

Ahorro de dinero

Los diferentes productos y servicios que ofrece la economía colaborativa aseguran los precios más asequibles del mercado; al compararlo con otras opciones notarás que el precio es inferior al usual, en ocasiones ni si quiera es necesario el dinero, pues podrás realizar intercambios con otros objetos.

Sostenible y ecológico

Como la economía colaborativa fomenta el intercambio activo de bienes y servicios entre consumidores, se incrementa la vida útil de los productos, disminuyendo la basura electrónica, por ejemplo, evitando así la sobreproducción y contaminación del medio ambiente.

Los fundamentos básicos de la economía colaborativa

La economía colaborativa se basa en una serie de principios básicos que fundamentan su existencia y aseguran su correcta ejecución como modelo económico:

  • El acceso a los bienes es la norma, la idea de la posesión queda desplazada por la idea de atender una necesidad, disfrutar de algo sin comprarlo, sino alquilarlo o intercambiarlo.
  • El individualismo queda en el pasado, la economía colaborativa funciona con la comunidad, circulando bienes y servicios entre los que tienen recursos de sobra con aquellos que necesitan, potencializando los recursos de cada parte.
  • La meritocracia mantiene el funcionamiento adecuado, pues en la comunidad virtual cada miembro recibirá una transacción que hará saber a los demás si merece la pena hacer o no transacciones con él.
  • Rompe barreras y aproxima personas gracias a la tecnología; podrás realizar acciones de compra, venta, intercambios o alquiler a cualquier hora y desde cualquier lugar; por ejemplo, rentar un apartamento antes de viajar ya no será un problema.
  • Es aplicable a cualquier área, es un modelo de negocio universal que cada vez abarca más ramas, pues la actividad económica forma parte de todo, desde la raíz, hasta incluso las criptomonedas.

Connecting the dots

Gustavo nos habla de este programa que busca impulsar empresas y emprendedores para transformarlos y hacer que su modelo de negocio se enfoque a la economía colaborativa, empresas como grupo Sura se han unido a esta tendencia.

Después de la pandemia con eventos presenciales y virtuales se han impulsado a muchos emprendedores en la tendencia. La idea es permitir a través de connecting the dots, conectar a empresas con los inversionistas de forma que ambos crezcan en capital con inversiones de impacto.

El teletrabajo ha hecho más relevante el uso de la economía colaborativa, la cual ha existido toda la vida en diferentes sociedades y comunidades, pero actualmente la tecnología ha causado su auge y transformación en un modelo de negocio ejemplar.

Sharecollab cuenta con un fondo de más de 200 millones de dólares para impulsar diferentes proyectos en toda clase de áreas, desde ingeniería hasta educación, incluso tiene intervención en temas blockchain de la cámara de comercio, economía digital transparente y segura.

Caso de éxito reciente

Gustavo trabaja en un proyecto de turismo especial que será lanzado en América Latina; integra energía renovable, parques y otras temáticas basadas en el metaverso, involucrando la influencia de la inteligencia artificial y el blockchain, resaltando que compartir y colaborar en la economía permite un mundo equitativo, inteligente y sostenible, donde todos ganan y pueden aprovechar la tecnología de forma positiva para generar ingresos.