Esto inició como una necesidad de una pareja holandesa para producir lácteos y sus derivados de manera sostenible y rentable, los Van Wingerden crearon una micro-lechería de alta tecnología que se puede encontrar flotando en el puerto de Róterdam. La estructura modernista alberga 40 vacas, que en conjunto producen unos 757 litros (200 galones) de leche al día. Además de ayudar a nutrir a la comunidad local, la granja a base de agua está desempeñando un papel en la conversación global sobre cómo la crisis climática está empujando a los agricultores a reconsiderar cómo y dónde producen alimentos.

Sin duda, esta granja flotante, no solo es innovadora, es disruptiva. Se está tomando ya como modelo para seguir construyendo otras estructuras sostenibles, como es el caso de una granja de verduras que se está llevando a cabo en el puerto de Rotterdam también. Así como las solicitudes de permisos para estructuras similares en Singapur y Dubai.