Miriam Muros Rey ha construido una comunidad donde la espiritualidad y el emprendimiento se encuentran con los pies en la tierra. En su entrevista con Beatriz Martín Polo para el programa Tinku Emprendedores, desmonta muchas de las ideas extendidas sobre la manifestación, la abundancia y el papel de la mujer en el mundo empresarial. Su enfoque directo y práctico pone sobre la mesa lo que muchas emprendedoras viven en silencio: el conflicto entre sus deseos de libertad financiera, maternidad, propósito y bienestar integral.
Más allá de la espiritualidad “volada”
Con la frase “abundancia real sin espiritualidad volada”, Miriam lanza un mensaje claro: no basta con visualizar o repetir afirmaciones desde el sofá. Según su experiencia, la abundancia no llega por arte de magia, sino que se construye con estrategia, mentalidad y acción. Para ella, hay que traer los conceptos espirituales al terreno de lo tangible, con procesos que empoderen realmente a las mujeres desde su día a día.
La herencia de la escasez y cómo superarla
Muchas mujeres que acuden a su mentoría cargan con patrones de escasez, falta de merecimiento y baja autoestima. Miriam afirma que estas creencias no solo afectan la capacidad de generar ingresos, sino que limitan el acceso a oportunidades. De ahí que su trabajo comience con la mentalidad: desmontar lo aprendido, especialmente en generaciones marcadas por la educación en carencias, y construir desde un nuevo lugar de posibilidad.
Emprender desde la maternidad y el equilibrio
Uno de los grandes mitos que Miriam combate es el de tener que elegir entre ser madre y ser una mujer abundante. Como madre soltera y emprendedora, defiende que el emprendimiento puede ser una vía ideal para conciliar, tener presencia en la crianza y al mismo tiempo construir independencia económica. Eso sí, hace falta desmontar la idea de que solo hay una forma válida de tener éxito: la que responde a modelos masculinos e inflexibles.
Abundancia real: conexión, equilibrio y propósito
Para Miriam, la abundancia real comienza en el interior. No se trata solo de dinero, sino de tener bienestar físico, emocional y relacional. El equilibrio entre todas las áreas de la vida —familia, salud, trabajo, tiempo personal— es fundamental para sentir plenitud. Esta perspectiva requiere redefinir el éxito desde un enfoque integral, que respete los ritmos de cada mujer y sus necesidades reales.
El poder de los hábitos para construir abundancia
En su mentoría, Miriam pone especial énfasis en los hábitos. Para ella, construir abundancia es un proceso basado en pequeñas acciones diarias. Cuidarse físicamente, organizar el tiempo y conectar con otras personas son hábitos clave que recomienda desarrollar. La disciplina no está reñida con la flexibilidad, y el uso consciente de herramientas como el calendario puede marcar la diferencia en la evolución de un negocio.
Conectar desde la autenticidad
En un entorno cada vez más saturado de mensajes vacíos, Miriam defiende que la autenticidad es esencial. Mostrar la realidad sin filtros, hablar desde la experiencia, y tratar a las personas como personas —no como cifras o seguidores— es lo que marca la diferencia. La conexión verdadera con la audiencia genera relaciones sólidas, y esas relaciones son la base de un emprendimiento sostenible.
Un consejo para empezar: cree en ti
El mensaje más potente que Miriam deja a las mujeres emprendedoras es simple y profundo: cree en ti. Muchas profesionales con formación, experiencia y vocación se sienten bloqueadas por el síndrome de la impostora. Su consejo es tomar acción, aunque sea mínima, cada día. Pequeños pasos que fortalezcan la autoestima y la confianza para mostrarse al mundo con su voz propia.
Abundancia sin drama, emprendimiento con alma
Miriam Muros Rey representa a una nueva generación de mentoras que combinan visión estratégica con profundidad emocional. Su trabajo libera a mujeres de cargas heredadas y les ofrece herramientas para construir una vida y un negocio con sentido. La abundancia, entendida como plenitud integral, deja de ser una utopía cuando se vive desde la coherencia, la conexión y la acción constante.



































