Emprender no es solo una decisión profesional, es un salto vital que transforma a quien lo toma. Alicia Matías, estratega de marketing digital y fundadora de “Más que Marketing”, compartió su historia en Tinku Café, donde desnudó su experiencia personal con una honestidad poco habitual. Desde sus comienzos en Cuba hasta convertirse en emprendedora en España, Alicia nos recordó que el verdadero crecimiento muchas veces comienza en el momento más incómodo.
De Cuba a España: emigrar, reinventarse y empezar otra vez
Alicia nació en Cuba, donde estudió odontología. La pérdida de su padre a los 14 años marcó un antes y un después en su vida. Con ese duelo como punto de partida, comenzó a desarrollar una resiliencia que luego sería clave para su carrera. En 2019 emigró a España, y se encontró con un escenario totalmente nuevo: su título no estaba homologado y tuvo que asumir empleos alejados de su formación.
Fue entonces cuando se apoyó en una mentalidad diferente: en lugar de rendirse o caer en la queja, decidió invertir. Su primera inversión significativa no fue un curso, ni una oficina. Fueron unos auriculares de 30 euros que le permitieron escuchar podcasts sobre marketing, negocios y desarrollo personal mientras trabajaba limpiando casas. “Me parecía carísimo, pero fue mi primera inversión real en mí misma”, cuenta. Esa frase —“tómalo como una inversión”— le cambió la vida.
La importancia de la mentalidad y del entorno elegido
Uno de los aprendizajes más potentes de Alicia es la relación entre entorno, mentalidad y acción. “En Cuba la gente tiene que buscarse la vida desde muy jóvenes. Eso te hace espabilar, ser resolutivo, tomar decisiones”, explicó. Y lo comparó con una España que, por el contexto social y económico, ha creado una cultura más conservadora frente al riesgo y el emprendimiento.
Alicia cree firmemente que el entorno condiciona nuestra percepción de lo posible.
“Si tú te rodeas de cinco emprendedores, te parecerá normal hablar de facturación, de inversión, de marketing. Pero si estás rodeado de personas que tienen miedo, ese miedo se contagia”
Y recordó que ese entorno no tiene que ser necesariamente físico: puede ser mental. Escuchar todos los días a Tony Robbins o Vilma Núñez también es una forma de pertenecer a una comunidad que te eleva.
Invertir: no siempre se trata de dinero, sino de foco
Uno de los momentos más reveladores de la conversación fue cuando Alicia desglosó sus tres tipos de inversión: en finanzas, en formación y en crecimiento personal indirecto. “No todo lo que invertimos es dinero, y no todo lo que vale tiene que ser caro”, explicó. Contó cómo muchos de los conocimientos más valiosos los obtuvo escuchando contenido gratuito, simplemente aprovechando su tiempo mientras hacía tareas que no tenían nada que ver con el marketing.
También habló de sus errores. Inversiones fallidas en formaciones de miles de euros que no aportaron nada nuevo.
“A veces inviertes porque piensas que todavía te falta algo, pero te das cuenta que lo que enseñan ya lo sabes. Lo que no te atreves es a aplicarlo.”
Ese miedo, dijo, es más común de lo que parece: muchas personas prefieren seguir formándose eternamente para evitar el salto al vacío de la acción.
La dificultad de dejar atrás a personas queridas
El crecimiento profesional tiene un precio emocional que muchas veces se ignora. Alicia habló con mucha honestidad sobre la necesidad de dejar atrás entornos que ya no suman.
“No significa que no los quiera, pero ya no conectamos. Yo he cambiado, y ellos también”
Reconoció que ese proceso fue duro, pero necesario para seguir evolucionando.
Según ella, crecer implica tomar decisiones difíciles, como alejarse de amistades o familiares que frenan en lugar de impulsar. “Es como cuando decides tener hijos o mudarte. Son decisiones que redefinen quién eres. No puedes avanzar si estás anclado a lo que eras”. Y añadió una reflexión que resonó fuerte en el programa: “Para elevar tu entorno, primero tienes que elevarte tú”.
De las sombras a la luz: el poder de la acción
La conversación también dejó espacio para hablar del miedo, esa emoción inevitable en el camino del emprendimiento. Alicia lo asume como parte del proceso.
“El miedo nunca se va. Lo importante es actuar a pesar de él”, afirmó
Su historia personal es prueba de ello: emigrar, empezar de cero, cambiar de carrera, trabajar limpiando casas, formarse sola, crear una empresa… cada paso estuvo acompañado por miedo, pero también por decisión.
El equipo de Tinku Café, con Alejandro Guerrero y Carolina Martínez, coincidió en la importancia de seleccionar con cuidado qué contenidos dejamos entrar en nuestra mente. Alicia lo expresó con claridad: “Mentalmente eres lo que consumes”. Así como cuidamos lo que comemos, deberíamos cuidar la información, los estímulos y las personas que nos rodean.
Reinventarse no es un lujo, es una necesidad
En un contexto como el actual, donde muchos profesionales consideran emprender pero no se atreven, la historia de Alicia Matías funciona como espejo y también como guía. No romantiza el emprendimiento. Al contrario, pone sobre la mesa la crudeza del camino, pero también la belleza de descubrirse capaz.
“El emprendimiento saca lo mejor de ti, pero también tus peores miedos”, dijo con una sonrisa
La entrevista terminó con una reflexión colectiva sobre el poder de tomar decisiones y desaprender creencias limitantes. “Emprender no es solo facturar o montar un negocio. Es decidir todos los días quién quieres ser”, concluyó Alicia.



































