En un mundo saturado de mensajes, donde el talento y la visión ya no son suficientes para destacar, María Francés plantea una reflexión poderosa: ¿qué está diciendo tu imagen de ti como líder? Desde su experiencia como politóloga, diseñadora de moda y consultora de imagen, María sostiene que la primera impresión no es opcional, es inevitable, y por tanto, merece una estrategia consciente y coherente.
Del Ayuntamiento de Granada a la asesoría de imagen
María Francés comenzó su trayectoria en la política local como concejal en el Ayuntamiento de Granada. Sin embargo, su instinto le decía que su carrera no iba a terminar allí. Tras dejar la política, decidió formarse en moda y más adelante descubrió la consultoría de imagen. La combinación entre su experiencia en política y su sensibilidad estética —heredada de una familia ligada al textil— le permitió crear un enfoque único para acompañar a líderes y profesionales en su desarrollo de marca personal.
La imagen como herramienta estratégica de liderazgo
Lejos de entender la moda como algo superficial, María propone una mirada mucho más profunda. Según explica, la imagen tiene el poder de generar percepciones estratégicas cuando se basa en elementos del diseño como el color, la forma, las proporciones y las texturas. Estos elementos, aplicados correctamente, ayudan a proyectar autoridad, confianza o cercanía, según el objetivo del líder.
Su especialidad, el power dressing, consiste en vestir con una intención clara de liderazgo. Para María, una gafa llamativa, un blazer estructurado o un color profundo no son casualidades, sino decisiones que hablan por ti incluso antes de abrir la boca.
Steve Jobs y Obama: dos estrategias de imagen con el mismo objetivo
Durante la entrevista, María analiza casos icónicos como Steve Jobs y Barack Obama. Mientras que Jobs optó por un uniforme minimalista que comunicaba innovación y simplicidad, Obama construyó su liderazgo visual desde la formalidad elegante y emocional. Ambos estilos son resultado de una estrategia coherente con su personalidad y propósito.
María insiste: “Nada es casualidad”. Desde la elección del color de una corbata hasta la postura corporal en un discurso, cada detalle comunica algo. Incluso los pequeños gestos o la ropa informal pueden formar parte de una narrativa planificada.
El liderazgo empieza con el autoconocimiento
Uno de los pilares del enfoque de María es el autoconocimiento. Cada consultoría que realiza comienza con una entrevista profunda, tests de personalidad y de estilo. El objetivo es comprender la esencia de la persona, sus objetivos, fortalezas y preferencias, para luego diseñar una estrategia visual alineada con su autenticidad.
En este proceso, se identifican los estilos universales (natural, tradicional, elegante, creativo, dramático, romántico, seductor) y se combinan para proyectar el tipo de liderazgo que se desea. Un CEO con un estilo base natural puede elevar su imagen hacia uno más elegante si su contexto lo requiere, todo sin perder su esencia.
La estética y la emoción: dos caras de la misma moneda
María enfatiza que la presencia ejecutiva va mucho más allá del vestuario. Involucra también la comunicación, la conducta, la actitud y la gestión emocional. Un verdadero líder no solo cuida su imagen, sino que también sabe escuchar, empatizar y conectar.
Esto se evidencia, por ejemplo, en la famosa imagen de Obama llorando. Para María, mostrar vulnerabilidad no debilita el liderazgo, lo fortalece.
“El liderazgo es libertad para ser tú mismo”, afirma
Esa autenticidad emocional conecta con las personas de forma mucho más potente que cualquier discurso técnico.
España y el despertar de la conciencia en imagen profesional
En países como España, María detecta que todavía hay una falta de conciencia generalizada sobre la importancia de la imagen en entornos profesionales y políticos. Sin embargo, observa un cambio de tendencia, sobre todo en las nuevas generaciones. Los jóvenes están entendiendo que cuidar su imagen puede abrirles puertas, tanto en entrevistas como en la vida cotidiana.
Ejemplos recientes como el cambio de imagen de Yolanda Díaz muestran cómo la estrategia visual puede transformarse en una herramienta política. Desde el uso de marcas gallegas hasta la elección de prendas que comunican liderazgo sin abandonar su identidad ideológica, Díaz ha generado una narrativa visual coherente y calculada.
Mostrar quién eres también es liderazgo
Otro de los temas que aborda María es la exposición de aspectos personales, como aficiones, tatuajes o gustos estéticos. A su juicio, estas expresiones individuales no solo no restan profesionalismo, sino que suman autenticidad.
“El liderazgo es verdad”, dice
Y mostrar quién eres —ya sea que te guste la pesca o las gafas llamativas— refuerza la conexión con tu audiencia.
Ella misma ha hecho de sus gafas un signo de identidad. A lo largo de la entrevista, comparte anécdotas sobre cómo ha ido construyendo su imagen con estrategia, desde el color de su cabello hasta la elección de su vestuario para momentos clave.
La imagen digital también importa
María también señala que en la era digital, la imagen no se limita al plano físico. La foto de perfil en LinkedIn, la apariencia en una videollamada o incluso cómo se viste uno trabajando desde casa, son detalles que también comunican. Por eso, recomienda cuidar la imagen incluso en entornos híbridos, como el teletrabajo.
Humanizar para liderar mejor
Finalmente, María pone en valor la conexión emocional como pilar del liderazgo. Desde contar en redes sociales una historia sobre una faja hasta compartir reflexiones personales, su estrategia se basa en mostrarse humana, sin miedo a ser juzgada. Para ella, solo a través de las emociones se genera una conexión real y duradera.



































