José Antonio Sevilla encontró su vocación en el deporte desde muy joven. Graduado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, su carrera comenzó organizando clubes deportivos mientras aún cursaba sus estudios universitarios. Fue ese impulso emprendedor el que lo llevó, junto a sus socios, a fundar en 2011 uno de los proyectos más significativos de su vida: Altafit, una cadena de gimnasios que cambió las reglas del juego en el sector fitness en España.
Altafit y la creación de una nueva categoría
Altafit no fue solo una cadena más de gimnasios. Bajo el liderazgo estratégico de Sevilla, la empresa introdujo el concepto de “gimnasio low cost” en un mercado donde esa categoría no existía. Junto a otras pocas marcas pioneras, Altafit construyó desde cero un nuevo modelo de negocio, adaptándose con rapidez a la constante replicación por parte de competidores. Esa agilidad, junto con la claridad en la visión, un equipo de alto rendimiento y una escucha activa al cliente, se convirtieron en pilares de su éxito.
De emprendedor a empresario: retos y aprendizajes
Los comienzos no fueron fáciles. Según el propio Sevilla, el reto inicial fue ganarse la confianza de socios e inversores, lograr que apostaran por un proyecto aún desconocido. A lo largo del tiempo, nuevos desafíos fueron surgiendo: desde mantenerse a la vanguardia hasta navegar crisis complejas. Fue en esos momentos difíciles cuando, afirma, se comprobó el verdadero valor del equipo, de esos colaboradores que dieron el paso extra para que la empresa pudiera avanzar.
El giro vital: vender el imperio y comenzar de nuevo
En una de las decisiones más significativas de su trayectoria, José Antonio Sevilla dio paso a una nueva etapa profesional vendiendo su participación en Altafit. Explica que, tras la entrada de un fondo de inversión, sabía que eventualmente llegaría ese momento. Lo vivió como la culminación de un ciclo: haber llevado el proyecto hasta su máximo nivel y dejar un legado dentro de un grupo mayor.
Comparó esta etapa con ver a un hijo crecer y marcharse de casa:
“Dejas a tu criatura crecer en un imperio más grande”
Desarrollo personal como motor de liderazgo
A partir de esa transición, Sevilla comenzó a enfocarse en su desarrollo personal, algo que reconoce no haber priorizado en los primeros años como empresario. Tras la pandemia, entendió que cuanto mejor estaba él, mejor podía liderar y apoyar a sus equipos. Esta evolución interna marcó un antes y un después en su forma de entender el liderazgo.
“Crecer haciendo crecer”: un libro que trasciende
El resultado de este viaje interior y profesional es su libro, #SEGUIMOSCRECIENDO: 100 Vectores para continuar en movimiento, una obra que recopila 100 vectores que invitan a la reflexión y al autoconocimiento. Concebido como una guía inacabada que cada lector puede personalizar, el libro refleja aprendizajes personales y profesionales, entre ellos la importancia de contar con un mentor, como narra a través de su experiencia en una maratón en la que, pese a estar lesionado, logró su mejor marca gracias al acompañamiento adecuado.
Entre los vectores destacados, menciona “la goma elástica” —aquello que te impulsa— y “la rueda que no deja de girar” —símbolo de la perseverancia y el movimiento continuo—.
Consultoría con propósito: una nueva etapa
Hoy, José Antonio Sevilla se dedica a acompañar a profesionales y empresas en su crecimiento. Desde la consultoría estratégica y la formación, su foco está en ayudar a estructurar proyectos, mejorar el trabajo en equipo y preparar a las organizaciones para sus siguientes fases. Afirma estar en una etapa de renacimiento, con la ilusión intacta de seguir construyendo, esta vez desde el rol de guía.
Inspirar e implicar: su filosofía
Para Sevilla, el éxito reside en la capacidad de inspirar e implicar a los demás. Ya no se trata solo de construir negocios, sino de hacerlo con propósito, con personas comprometidas y con una visión clara del impacto a largo plazo. Su historia es un ejemplo de cómo el liderazgo auténtico, basado en la confianza, la resiliencia y el aprendizaje continuo, puede transformar ideas en imperios.



































