¡Nunca es demasiado tarde para devolver un libro de la biblioteca atrasado!
El Curador de Libros Raros de la Universidad de West Virginia ha hecho un descubrimiento extraordinario esta semana. Entre las donaciones se encontró un libro prestado hace casi 120 años que formaba parte de la Colección Especial de la Biblioteca Pública Gratuita de New Bedford. El libro en cuestión se titula «Un tratado elemental sobre electricidad» y fue escrito por el reconocido científico James Clerk Maxwell. Después de tanto tiempo, el libro ha hecho el emocionante viaje de regreso a casa hasta New Bedford.
Un hallazgo inesperado
Este increíble suceso demuestra que nunca es demasiado tarde para devolver un libro de la biblioteca tardío. Aunque la biblioteca recibe ocasionalmente libros con atrasos de hasta 10 o 15 años, nunca había experimentado un caso que se acerque a un siglo o más de demora. Sin embargo, la biblioteca limitó el cargo por pago atrasado a solo $2.
El descubrimiento del libro de Maxwell se produjo cuando el Curador de Libros Raros estaba clasificando las donaciones recibidas. Al percatarse de la antigüedad y el origen del libro, inmediatamente contactó a la Biblioteca Pública Gratuita de New Bedford para organizar su devolución. La directora de la biblioteca, sorprendida y emocionada, expresó su gratitud y asombro ante el insólito retorno.
Récords y curiosidades
El hallazgo ha generado un debate sobre si podría establecerse un récord mundial Guinness. Actualmente, el récord lo ostenta un libro devuelto a Sidney Sussex College, el cual fue prestado en 1668 y devuelto 288 años después. Ese libro, titulado «Scriptores rerum Germanicarum septentrionalium, vicinorumque populorum diversi», fue prestado por el Coronel Robert Walpole, padre de Sir Robert Walpole, considerado como el primer Primer Ministro de Gran Bretaña, mientras era estudiante en Trinity College.
El Dr. J. H. Plumb, biógrafo del Coronel Walpole, explicó que no existen registros exactos de préstamos de esa época, por lo que no se puede determinar la fecha exacta en que Walpole tomó prestado el libro. El Dr. Plumb descubrió el ejemplar en los papeles de Houghton Hall en Norfolk mientras trabajaba en la biografía del Coronel Walpole. El libro fue devuelto a Sidney Sussex College en 1956 por sugerencia del quinto marqués de Cholmondeley, descendiente de Walpole.
Una reflexión sobre las bibliotecas
Este asombroso hallazgo demuestra la importancia de las bibliotecas y de la devolución de libros tardíos. Las bibliotecas son guardianas del conocimiento y su propósito es hacer accesible ese conocimiento a generaciones presentes y futuras. Cada libro devuelto, sin importar el tiempo transcurrido, es una oportunidad para que alguien más aprenda y se beneficie de su contenido.
El caso del libro de Maxwell es un recordatorio de que los objetos pueden tener vidas largas y viajes inesperados. Quizás el próximo libro atrasado que encuentres en tu estantería también tenga una historia sorprendente por contar.
Este caso extraordinario nos recuerda que las bibliotecas siguen siendo instituciones vitales en nuestras comunidades. ¡No dejes pasar más tiempo y devuelve tus libros prestados!



































