Fernando Abadía entrevistó en Tinku Healthcare a Joaquín Rodrigo, director general de Sandoz y presidente de BioSim, la Asociación Española de Biosimilares, para analizar el impacto que estos medicamentos están teniendo en la accesibilidad de los tratamientos, la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y el futuro de la innovación farmacéutica. Durante la conversación, Rodrigo explicó cómo los biosimilares se han consolidado como una herramienta esencial para garantizar que un mayor número de pacientes pueda acceder a terapias biológicas de alto valor terapéutico.
Cuando el acceso al tratamiento puede cambiar una vida
La entrevista partió de una afirmación especialmente significativa: “cuando biosimilar significa vivir”. Para Joaquín Rodrigo, esta frase resume perfectamente la aportación que realizan estos medicamentos al sistema sanitario y a los pacientes.
Los biosimilares aparecen cuando expira la patente de un medicamento biológico original. Su llegada permite introducir competencia, reducir costes y liberar recursos dentro de los sistemas de salud. Esa eficiencia económica facilita que un mayor número de pacientes pueda acceder a tratamientos que anteriormente resultaban más limitados por cuestiones presupuestarias.
Según explicó Rodrigo, la reducción de precios asociada a los biosimilares no solo genera ahorros, sino que permite redistribuir recursos para tratar a más personas y mejorar la sostenibilidad del sistema sanitario. En muchos casos, esta mayor accesibilidad tiene un impacto directo sobre la salud y la calidad de vida de los pacientes.
Veinte años de experiencia consolidan la confianza en los biosimilares
Uno de los aspectos abordados durante la conversación fue la percepción de pacientes y asociaciones respecto a la seguridad y eficacia de los biosimilares.
Joaquín Rodrigo recordó que este año se cumplen dos décadas desde la llegada del primer biosimilar a Europa, correspondiente a la hormona del crecimiento. Durante este tiempo, la experiencia clínica acumulada ha servido para confirmar la equivalencia terapéutica de estos medicamentos respecto a los biológicos de referencia.
El presidente de BioSim destacó que los procesos de evaluación realizados por las agencias reguladoras europeas y nacionales son especialmente exigentes. Antes de autorizar un biosimilar, las autoridades sanitarias exigen demostrar que ofrece la misma calidad, eficacia y seguridad que el medicamento original.
A su juicio, las incertidumbres que podían existir en los primeros años han quedado ampliamente resueltas gracias a la evidencia científica disponible y a la experiencia acumulada con miles de pacientes tratados en toda Europa. La confianza actual se sustenta en resultados clínicos contrastados y en una vigilancia continua por parte de las autoridades sanitarias.
Un instrumento de eficiencia para garantizar la sostenibilidad
La sostenibilidad del sistema sanitario fue otro de los grandes temas de la entrevista. Joaquín Rodrigo defendió que los biosimilares representan una de las principales herramientas para afrontar los desafíos económicos que enfrenta la sanidad.
El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la incorporación constante de nuevas terapias innovadoras incrementan cada año la presión sobre los presupuestos sanitarios. Ante este escenario, resulta imprescindible encontrar fórmulas que permitan mantener la calidad asistencial optimizando los recursos disponibles.
Según explicó, los biosimilares contribuyen precisamente a ese objetivo. Los ahorros generados permiten financiar nuevas innovaciones y ampliar el acceso a tratamientos avanzados sin comprometer la viabilidad económica del sistema.
Rodrigo considera que la próxima década será especialmente relevante debido a la expiración de numerosas patentes de medicamentos biológicos de alto coste. La llegada de nuevos biosimilares permitirá seguir generando eficiencias que ayuden a responder al creciente gasto sanitario.
La compra pública debe valorar algo más que el precio
Durante la entrevista también se abordó el papel de los concursos públicos y los criterios utilizados para la adquisición de medicamentos.
Joaquín Rodrigo mostró su preocupación por aquellas estrategias de compra que priorizan exclusivamente el precio como elemento de decisión. Aunque reconoce la importancia de la eficiencia económica, considera que este enfoque puede generar riesgos para la disponibilidad de medicamentos.
Desde su perspectiva, factores como la calidad, la seguridad y la garantía de suministro deben tener un peso relevante en los procesos de adjudicación. El objetivo principal debe ser asegurar que los pacientes tengan acceso continuado a los tratamientos que necesitan.
El directivo advirtió de que una presión excesiva sobre los precios puede comprometer la sostenibilidad de la producción farmacéutica. Cuando los márgenes se reducen hasta niveles difíciles de mantener, existe el riesgo de que disminuya la capacidad de fabricación y aparezcan problemas de abastecimiento.
Por ello, defiende modelos de contratación que equilibren eficiencia económica y seguridad de suministro para proteger tanto a los pacientes como al sistema sanitario.
Los biosimilares también impulsan la innovación
Una de las ideas que Joaquín Rodrigo quiso destacar es que los biosimilares no son únicamente una herramienta de ahorro, sino también un motor de innovación.
Por una parte, fomentan la innovación en la industria farmacéutica al incentivar que las compañías desarrollen nuevas moléculas durante los periodos de protección de patente. La existencia de competencia futura obliga a mantener un esfuerzo constante en investigación y desarrollo.
Por otra parte, existe un amplio espacio para innovar en los sistemas de administración de los medicamentos biológicos. Aunque la molécula biosimilar debe demostrar equivalencia respecto al producto de referencia, los dispositivos utilizados para su administración ofrecen oportunidades de mejora.
Sandoz trabaja en el desarrollo de soluciones que faciliten el uso de los tratamientos, mejoren la experiencia del paciente y favorezcan la adherencia terapéutica. Dispositivos más ergonómicos y sencillos pueden contribuir significativamente a que los pacientes mantengan correctamente sus tratamientos a largo plazo.
La importancia estratégica de la planta de Palafolls
La conversación también puso el foco en la producción de antibióticos y en el papel que desempeña la planta de Sandoz en Palafolls, Barcelona.
Joaquín Rodrigo subrayó la relevancia estratégica de esta instalación para Europa y para el conjunto del hemisferio occidental. Según explicó, Sandoz es actualmente el único fabricante que mantiene una producción integral de antibióticos, desde la elaboración del principio activo hasta el medicamento final.
Esta situación refleja un desafío importante para la autonomía sanitaria europea. Los antibióticos son medicamentos esenciales para la salud pública y la concentración de la producción en muy pocos fabricantes incrementa la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.
El director general de Sandoz considera necesario reforzar las políticas que favorezcan la sostenibilidad de la fabricación de antibióticos en Europa para evitar riesgos futuros relacionados con el abastecimiento de estos medicamentos esenciales.
BioSim y el reto de seguir ampliando el acceso a los tratamientos
Al abordar el futuro de BioSim, Joaquín Rodrigo realizó un balance positivo del trabajo realizado por la asociación durante la última década.
Recordó que los biosimilares comenzaron siendo una innovación poco conocida para gran parte del sector sanitario y para muchos pacientes. Con el paso de los años, el esfuerzo de divulgación y la evidencia científica han permitido consolidar su papel dentro de la práctica clínica habitual.
Actualmente, España presenta niveles de utilización de biosimilares superiores a la media europea en diversas áreas terapéuticas. Para Rodrigo, este avance demuestra que los profesionales sanitarios y los pacientes han incorporado plenamente estos medicamentos como una alternativa segura, eficaz y necesaria.
De cara al futuro, considera que la llegada de nuevos biosimilares seguirá generando oportunidades para mejorar la eficiencia del sistema sanitario y ampliar el acceso a tratamientos biológicos. Un escenario en el que la sostenibilidad, la innovación y la accesibilidad continuarán siendo pilares fundamentales para responder a las necesidades crecientes de los pacientes.



































