Sara Amores, fundadora de Gooder, llega al plató de Tinku Emprendedores para hablar sobre una de las tendencias más disruptivas del momento: emprender con biotecnología aplicada al bienestar. Su enfoque parte de una visión integral de la salud, que combina ciencia, consciencia y emprendimiento. Durante la entrevista con Beatriz Martín Polo, Sara explica cómo ha logrado unir su experiencia como health coach con un proyecto empresarial sólido basado en el producto biotecnológico Immunocal.
La conversación arranca con el provocador título de su libro: Quizás mañana sea tarde y tú no puedas contarlo. Un mensaje que interpela al lector sobre la urgencia de tomar responsabilidad por su propia salud. Sara busca agitar conciencias y abrir el debate sobre los hábitos y creencias que boicotean nuestro bienestar físico y emocional.
30 creencias que sabotean tu salud
A partir de su experiencia acompañando a personas en procesos de cambio de hábitos, Sara identifica patrones comunes: autoengaños, excusas y creencias que limitan el progreso hacia una vida más saludable. Desde el debate sobre el gluten hasta la famosa “copita de vino”, su mensaje es claro: no se trata de eliminar placeres, sino de asumir la responsabilidad con consciencia plena. El punto de partida es la honestidad con uno mismo.
Sara pone especial énfasis en desmontar mitos populares desde una base científica. En el caso del gluten, por ejemplo, señala cómo la zonulina —una proteína que regula la permeabilidad intestinal— puede abrir paso a sustancias indeseadas cuando se consume en exceso, provocando inflamación y problemas de salud a largo plazo.
El impacto de la tecnología en la salud y el descanso
Más allá de la nutrición, la fundadora de Gooder advierte sobre los múltiples factores que están “hackeando” nuestra salud: la falta de descanso reparador, el exceso de pantallas, la desconexión con la naturaleza, y una tendencia excesiva a cuantificarlo todo. En lugar de medir pasos, calorías o ciclos de sueño, propone volver a conectar con el cuerpo desde la escucha interna y la intuición.
Sara relata cómo, incluso en contextos urbanos, podemos cultivar hábitos más naturales y coherentes con la vida. La biotecnología, en este marco, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta que, bien utilizada, puede ayudarnos a contrarrestar los efectos nocivos del estilo de vida moderno.
Immunocal: cuando la ciencia se pone al servicio de la célula
La clave de su emprendimiento está en un suplemento alimenticio desarrollado hace más de 50 años por investigadores de la Universidad de McGill (Canadá), que ayuda a elevar los niveles de glutatión en el cuerpo. Esta sustancia, presente en todas las células y vinculada a más de 15 funciones vitales, es fundamental para mantener un estado óptimo de salud celular.
Immunocal es una proteína bioactiva derivada del suero de leche que ha demostrado ser eficaz para mejorar la función celular desde dentro. A diferencia de otros suplementos que se degradan antes de llegar a su destino, esta fórmula permite una absorción eficiente a nivel celular, lo que la convierte en una innovación biotecnológica de alto impacto.
De health coach a emprendedora del siglo XXI
Sara reconoce que no habría apostado por este proyecto si no lo hubiera experimentado en primera persona. Tras años como health coach, sentía que ningún otro modelo de negocio le había tocado verdaderamente el alma. Fue al conocer Immunocal y sus efectos cuando decidió emprender con un modelo de distribución basado en el marketing multinivel.
Frente a los prejuicios que aún existen sobre este tipo de modelos, destaca su capacidad para generar redes de apoyo y crecimiento personal. Inspirada por el libro El negocio del siglo XXI de Robert Kiyosaki, Sara defiende que el multinivel bien gestionado permite hablar del producto desde la experiencia y el corazón, algo esencial para ella como emprendedora.
Emprender cuidando la energía desde la raíz
La conversación finaliza con una reflexión que resuena especialmente en la comunidad emprendedora: la energía lo es todo. Sara subraya que sin una base sólida de salud, ningún proyecto puede sostenerse a largo plazo. El estrés, el agotamiento y la mala alimentación son enemigos silenciosos del emprendimiento.
Por eso, afirma con convicción que emprender con biotecnología no solo es viable, sino necesario. No se trata solo de vender un suplemento, sino de generar una transformación en la forma en que entendemos y gestionamos nuestro bienestar. Para Sara, el verdadero propósito de su emprendimiento es llevar salud, coherencia y conciencia a cada hogar.



































