El especialista en bienestar y promotor de hábitos saludables, Joan Soto Pérez, compartió en Tinku Café su visión sobre cómo desarrollar hábitos que realmente perduren en el tiempo. En una conversación relajada y honesta, Soto abordó las razones por las que muchas personas abandonan sus metas y propuso alternativas más realistas para lograr un estilo de vida más saludable y feliz.
La trampa de la motivación inicial
Joan Soto identifica un problema común en quienes quieren comenzar un cambio: el entusiasmo inicial se desvanece rápidamente. “Empiezas con muchas ganas, pero luego eso se va perdiendo”, explica. Para él, la clave está en tener claro el propósito detrás del hábito. “Si tú no tienes una dirección, no lo vas a conseguir”, enfatiza.
Desde su experiencia, muchas personas caen en la trampa de las fechas simbólicas, como el 1 de enero, para comenzar sus hábitos. “Eso no funciona. Si quieres empezar un hábito, empieza ya”, advierte, rompiendo con la mentalidad de postergación que tantos aplican.
Menos perfección, más progresión
Otro factor que contribuye al abandono es el perfeccionismo. Soto es contundente al respecto: “No puedes empezar de golpe. Mañana me levanto a las 5, medito, corro y leo. El segundo día estás en la UCI”. La solución está en ir paso a paso y con suavidad: “Con cierta delicadeza”, como él lo llama. Recomienda usar la agenda como herramienta de compromiso: “Todo lo que quieras que te ocurra, apúntalo”.
Este enfoque implica reconocer que somos nuestro peor enemigo, y que muchas veces el obstáculo está más en la mente que en el entorno.
Superar hábitos nocivos: el caso del tabaco
Joan también compartió su experiencia personal con uno de los hábitos más difíciles de romper: el tabaquismo. “Lo intenté dos o tres veces. Hasta que un día con un amigo hicimos un reto de 21 días sin fumar. Y lo conseguí”. Esa victoria marcó un antes y un después. “Rompí el paquete de tabaco y dije ‘nunca más’”, recuerda con orgullo.
Este logro no solo es una prueba de la dificultad de los cambios profundos, sino también de la importancia de encontrar un método personal y significativo para lograrlo.
Hacer del hábito algo agradable
Soto insiste en que un hábito no debe sentirse como un castigo. “Disfruta cocinando sabiendo que eso va a ser un bien para ti”, comenta al hablar sobre alimentación saludable. El mismo principio aplica al ejercicio físico: es necesario encontrar un tipo de deporte que realmente conecte con la persona. “No todos tenemos que correr. Hay quien encuentra su deporte en el remo, en la bici, o incluso en el baile”, señala.
Esa exploración es parte del proceso. “Hay deportes que no te esperas que te gusten. A mí, por ejemplo, el baile me cambió la vida”, afirma.
El baile como hábito integral
Para Joan Soto, el baile no solo es un ejercicio físico, también es una herramienta de expresión emocional, socialización y bienestar integral. “El moverte es expresar cómo estás. Y además conoces gente, te diviertes, y quién sabe, incluso puedes enamorarte”, dice entre risas.
Durante el verano, recomienda aprovechar espacios como las terrazas o eventos sociales donde se puede bailar y mantenerse activo. Para aquellos con timidez o que creen que no saben bailar, invita a probarlo sin juicio. “Hay millares de actividades divertidas y sanas que podemos practicar este verano”, subraya.



































