José Marcos Catalán: “España tiene la oportunidad de convertirse en un hub farmacéutico de innovación, producción y distribución”
La industria farmacéutica atraviesa un momento decisivo a nivel global. Los avances científicos, la transformación digital y los cambios geopolíticos están redefiniendo el papel de los países en la investigación, el desarrollo y el acceso a la innovación sanitaria. En este contexto, José Marcos Catalán, Head of Trade & Revenue Management de Sanofi Iberia, reflexiona sobre el presente y el futuro del sector farmacéutico en España, destacando las oportunidades que el país tiene ante sí y los desafíos que todavía debe afrontar.
Durante su conversación en Tinku Healthcare con Fernando Abadía, Catalán abordó cuestiones clave relacionadas con la innovación, la investigación clínica, el acceso a los medicamentos y el impacto económico y social de la industria farmacéutica.
España ante una oportunidad estratégica para liderar en salud
Para José Marcos Catalán, analizar la posición de España en la industria farmacéutica únicamente desde la perspectiva de la facturación resulta insuficiente. A su juicio, el país se encuentra en un momento histórico que podría permitirle desempeñar un papel mucho más relevante dentro del ecosistema europeo e internacional.
El directivo considera que España reúne las condiciones necesarias para consolidarse como un centro de innovación, producción y distribución farmacéutica. En un entorno geopolítico marcado por la necesidad de reforzar la autonomía estratégica de Europa, el sector farmacéutico español puede convertirse en un motor de competitividad y desarrollo económico.
Catalán advierte de que esta oportunidad no debería desaprovecharse. La capacidad de atraer inversiones, talento internacional y proyectos de investigación posiciona al país en una situación privilegiada para fortalecer su liderazgo sanitario y científico en los próximos años.
El valor social de una industria que transforma vidas
Más allá de su impacto económico, la industria farmacéutica desempeña un papel fundamental en la sociedad. Según explica Catalán, se trata de un sector que genera empleo altamente cualificado y contribuye de manera significativa al desarrollo del conocimiento científico.
Sin embargo, considera que existe un aspecto especialmente importante: la credibilidad. Para el responsable de Sanofi Iberia, la industria no puede ser percibida únicamente como una actividad empresarial orientada al beneficio económico. Su verdadera dimensión radica en la capacidad de desarrollar tratamientos que mejoran y salvan vidas.
Esta realidad exige que todos los actores implicados comprendan el valor social que aporta la innovación farmacéutica. La investigación requiere inversiones muy elevadas y largos periodos de desarrollo, pero el resultado final tiene un impacto directo sobre millones de pacientes.
La inteligencia artificial está revolucionando la investigación farmacéutica
Uno de los fenómenos que más está transformando el sector es la incorporación de nuevas tecnologías digitales. Como bioquímico y biólogo molecular de formación, Catalán reconoce la enorme evolución experimentada por disciplinas como la biología molecular. Sin embargo, considera que la auténtica revolución está llegando de la mano de la transformación digital y la inteligencia artificial.
La aplicación de estas herramientas está permitiendo acelerar significativamente los procesos de investigación y desarrollo de nuevos medicamentos. Lo que tradicionalmente requería entre diez y quince años puede completarse ahora en periodos considerablemente más reducidos.
Esta aceleración está modificando profundamente los modelos de trabajo dentro de la industria y abre nuevas posibilidades para identificar tratamientos, optimizar ensayos clínicos y desarrollar soluciones terapéuticas más eficaces.
Para Catalán, se trata de una transformación que hace apenas unos años parecía difícil de imaginar y que está generando avances extraordinarios en el ámbito científico.
La innovación solo tiene sentido cuando llega al paciente
A pesar del enorme progreso científico y tecnológico, el directivo subraya que la investigación pierde gran parte de su valor si no consigue traducirse en beneficios reales para los pacientes.
Desde su punto de vista, el objetivo último de la industria farmacéutica es mejorar la vida de las personas mediante nuevas soluciones terapéuticas. Por ello, considera fundamental que la innovación desarrollada en laboratorios y centros de investigación llegue finalmente al sistema sanitario y pueda ser utilizada por quienes la necesitan.
Catalán insiste en que el éxito de una investigación no se mide únicamente por los resultados científicos obtenidos, sino por su capacidad para generar un impacto tangible en la salud y la calidad de vida de los pacientes.
Esta visión pone de manifiesto la importancia de los mecanismos de acceso y financiación de los medicamentos innovadores dentro de los sistemas sanitarios.
El desafío del acceso a los medicamentos en España
Uno de los temas que más preocupa al responsable de Sanofi Iberia es la lentitud en los procesos de acceso a nuevos medicamentos en España.
Catalán señala que diversos informes europeos evidencian que el tiempo transcurrido entre la autorización de un medicamento por parte de las autoridades regulatorias europeas y su disponibilidad efectiva para los pacientes españoles es superior al de muchos países del entorno.
Esta situación genera una profunda preocupación dentro del sector. En su opinión, los retrasos pueden provocar que pacientes españoles tengan acceso más tarde que otros ciudadanos europeos a tratamientos innovadores ya disponibles en mercados como Alemania.
Para el directivo, esta realidad plantea una cuestión de equidad sanitaria que debe abordarse de forma prioritaria. Considera que el acceso rápido a la innovación no debe entenderse únicamente como un asunto empresarial, sino como una responsabilidad compartida entre administraciones, compañías y sociedad.
Un sector que impulsa empleo, inversión y desarrollo económico
La contribución económica de la industria farmacéutica representa otro de los grandes argumentos defendidos por Catalán durante la entrevista.
El sector genera miles de puestos de trabajo altamente cualificados y mantiene una intensa actividad inversora en investigación y desarrollo. Además, desempeña un papel fundamental en la realización de ensayos clínicos, una actividad que beneficia tanto a los profesionales sanitarios como a los propios pacientes.
La participación en estudios clínicos permite a hospitales y especialistas españoles colaborar en proyectos internacionales de vanguardia, incrementando su visibilidad científica y favoreciendo la transferencia de conocimiento.
Al mismo tiempo, muchos pacientes pueden acceder de forma temprana a tratamientos innovadores que todavía no están disponibles de manera generalizada en el mercado.
Según Catalán, este conjunto de factores convierte a la industria farmacéutica en uno de los sectores estratégicos con mayor capacidad para generar valor económico y social en España.
La necesidad de un entorno estable y previsible
En la recta final de la conversación, José Marcos Catalán lanzó un mensaje dirigido a responsables políticos, autoridades sanitarias y agentes del sector.
Lejos de reclamar privilegios, explicó que la industria necesita principalmente estabilidad, reglas claras y entornos predecibles que permitan planificar inversiones a largo plazo.
La investigación farmacéutica exige compromisos económicos multimillonarios y horizontes temporales extensos. Por ello, disponer de marcos regulatorios transparentes y consistentes resulta esencial para mantener la competitividad y atraer nuevas inversiones.
Catalán considera que España se encuentra en un momento clave para consolidar su posición dentro del panorama farmacéutico europeo. Los cambios geopolíticos y la necesidad de fortalecer la capacidad innovadora del continente ofrecen una oportunidad única para avanzar en esa dirección.
Salud y economía: una relación inseparable
Como reflexión final, el directivo de Sanofi Iberia quiso destacar una idea que resume buena parte de su visión sobre el sector: la salud y la economía están estrechamente conectadas.
Invertir en salud significa invertir en productividad, bienestar y desarrollo social. Una población más sana genera un impacto positivo sobre la actividad económica, la competitividad empresarial y la sostenibilidad de los sistemas públicos.
Desde esta perspectiva, la innovación farmacéutica no debe contemplarse únicamente como un gasto sanitario, sino como una inversión estratégica capaz de generar beneficios para toda la sociedad.
La entrevista concluyó con un mensaje de optimismo y responsabilidad compartida. Para José Marcos Catalán, España dispone del talento, la capacidad científica y el potencial industrial necesarios para convertirse en uno de los referentes europeos de la innovación farmacéutica. El reto ahora consiste en aprovechar esa oportunidad y garantizar que los avances científicos lleguen cuanto antes a quienes más los necesitan: los pacientes



































