El programa Tinku Emprendedores, presentado por Beatriz Martín Polo, aborda en esta ocasión una conversación profunda con dos perfiles singulares dentro del ecosistema emprendedor: David Leyton, socio de Brossah Leyton SL, y Víctor Brossa Giménez, socio, creador y CEO de la compañía. Ambos lideran un proyecto que combina arte, música, reprogramación mental y herramientas de desarrollo personal bajo un enfoque creativo e integrador.
Desde el inicio, la entrevista deja claro que no se trata de una conversación convencional sobre negocios, sino de una exploración sobre cómo la creatividad, la sugestión y el entorno influyen directamente en los resultados de un emprendedor.
Integrar disciplinas para transformar la mente
Uno de los primeros puntos que aborda Víctor Brossa es la aparente contradicción de integrar múltiples disciplinas dentro de un mismo proyecto empresarial. Frente a la creencia habitual de que el foco es clave, Brossa plantea una visión distinta: la conexión.
Explica que su metodología consiste en unir diferentes herramientas, como el arte, la música o las técnicas de introspección, bajo un mismo propósito: impactar en el subconsciente. Utiliza una metáfora muy visual al compararlo con un sistema de riego automático. En lugar de trabajar cada área por separado, diseñan un sistema donde todo fluye de forma integrada.
Según su enfoque, el lenguaje creativo es el que mejor entiende el sistema nervioso. Por eso, su propuesta no busca acumular disciplinas, sino utilizarlas como canales para generar cambios internos en las personas.
La música como herramienta de transformación
En esta línea, David Leyton introduce uno de los pilares de su propuesta: la música como medicina. Su trayectoria personal, vinculada desde joven a la música electrónica, le llevó a identificar el impacto emocional y fisiológico que esta tiene en las personas.
Leyton explica que la música actúa directamente sobre el cuerpo, especialmente sobre el agua que compone gran parte del organismo. En pocos minutos, una canción puede alterar el estado emocional de una persona y generar cambios significativos.
Para él, la música es medicina no solo como concepto artístico, sino como herramienta práctica de transformación. A través del sonido, el movimiento y la voz, el individuo puede modificar su estado interno de manera rápida y efectiva.
Esta visión conecta con una idea clave en la entrevista: todos somos creadores de nuestra realidad, y el arte es uno de los vehículos más potentes para influir en ella.
Del artista al empresario: un cambio necesario
Uno de los momentos más reveladores llega cuando ambos comparten sus propios desafíos como emprendedores. Lejos de una narrativa idealizada, reconocen que durante años sus proyectos apenas generaban ingresos estables.
Fue el dolor de no avanzar lo que les llevó a tomar decisiones más estratégicas. Decidieron aprender de personas que ya habían alcanzado los resultados que ellos deseaban, invirtiendo tiempo y dinero en adquirir ese conocimiento.
Este punto marca un antes y un después en su trayectoria. Pasaron de ser principalmente artistas a convertirse en empresarios con una visión más estructurada.
Según explican, el cambio no fue abandonar su esencia creativa, sino integrar habilidades empresariales que les permitieran llevar su talento al servicio de otros de forma sostenible.
El entorno como catalizador del crecimiento
Otro de los ejes centrales de la entrevista es la importancia del entorno. David Leyton subraya que las personas están profundamente influenciadas por quienes las rodean.
Retoma una idea ampliamente conocida: somos el resultado de las personas con las que pasamos más tiempo. Pero va un paso más allá al destacar que también heredamos sus resultados, no solo sus hábitos.
Desde esta perspectiva, formar parte de entornos de alto rendimiento no es un lujo, sino una estrategia clave. Aunque implique una inversión económica, lo considera equivalente a cualquier proceso formativo.
Para Leyton, el verdadero aprendizaje no está solo en la teoría, sino en convivir con personas que ya han logrado lo que uno busca. Es en esa convivencia donde se produce una transformación real.
Creencias, sugestión y libertad personal
Víctor Brossa introduce una reflexión profunda sobre la libertad en un mundo lleno de condicionamientos. Frente a la saturación de creencias externas, desde influencias sociales hasta corrientes más espirituales, propone centrarse en el impacto de la sugestión.
Diferencia entre lo que una persona cree conscientemente y lo que su subconsciente asimila. Incluso alguien que no cree en supersticiones puede verse influido por ellas a nivel interno.
En este sentido, defiende que la clave no está en eliminar las influencias, sino en comprender cómo funcionan y utilizarlas a favor. La sugestión, bien dirigida, puede convertirse en una herramienta poderosa para generar cambios positivos.
El concepto de ritual también adquiere relevancia. Lejos de interpretaciones místicas, lo plantea como acciones simbólicas con intención, capaces de influir en el sistema nervioso y reforzar decisiones.
Herramientas creativas como espejos internos
La conversación también aborda el uso de herramientas como el tarot, que Brossa redefine completamente. En su metodología, no se utiliza para predecir el futuro, sino como un instrumento de introspección.
A través de arquetipos, estas herramientas permiten al individuo proyectar su estado interno y obtener claridad. Funcionan como espejos que reflejan aspectos inconscientes.
Este enfoque busca alejarse de la dependencia externa y fomentar la autonomía personal. El objetivo no es obtener respuestas externas, sino activar la intuición propia.
El cambio de narrativa como estrategia consciente
Uno de los conceptos más provocadores de la entrevista tiene que ver con la idea de cambiar el discurso interno. David Leyton plantea que todas las personas ya viven condicionadas por narrativas internas que, en muchos casos, son limitantes.
En este contexto, sustituir pensamientos que frenan por otros que impulsan no es una manipulación, sino una estrategia consciente de mejora personal.
La clave está en elegir pensamientos que ayuden a avanzar. No se trata de creer ciegamente, sino de adoptar aquellos discursos que acercan a la versión deseada de uno mismo.
Para Leyton, este proceso exige coherencia interior: alinear pensamiento, emoción y acción en una misma dirección.
Emprender desde la responsabilidad personal
La entrevista concluye con una reflexión clara: el emprendimiento no es solo una actividad económica, sino también un acto de responsabilidad personal.
Ambos coinciden en la necesidad de que más personas asuman el control de su vida, tomen decisiones y se atrevan a construir su propio camino.
Desde su experiencia, el crecimiento no depende únicamente de estrategias externas, sino de un trabajo interno constante donde la creatividad, la sugestión y el entorno juegan un papel fundamental.
Así, la propuesta de Brossah Leyton SL se posiciona como una alternativa que combina desarrollo personal y emprendimiento desde una perspectiva poco convencional, pero cada vez más relevante en un entorno donde la diferenciación es clave.



































