Javier Colás: crear valor en salud exige transformar el sistema sanitario y aprovechar el potencial de la digitalización
La sostenibilidad de los sistemas sanitarios se ha convertido en uno de los grandes retos de las sociedades desarrolladas. El aumento de la esperanza de vida, la cronificación de muchas enfermedades y la creciente presión sobre los recursos públicos obligan a replantear la manera en que se presta la atención sanitaria. Para Javier Colás Fustero, presidente de Additum Blockchain y profundo conocedor del sistema sanitario, la clave para afrontar este desafío pasa por un concepto fundamental: la creación de valor en salud.
Durante su conversación en Tinku Healthcare, Colás reflexionó sobre la evolución de la atención sanitaria, el papel de la transformación digital y la necesidad de impulsar nuevos modelos asistenciales capaces de responder a las demandas actuales de los pacientes y de la sociedad.
La evolución del concepto de valor en salud
Según explicó Colás, durante gran parte del siglo XX el principal objetivo de la medicina consistía en resolver situaciones críticas y salvar vidas. El éxito de los sistemas sanitarios se medía fundamentalmente por la capacidad de intervenir ante episodios agudos como infartos, ictus o determinados tipos de cáncer.
Sin embargo, la realidad sanitaria del siglo XXI ha cambiado profundamente. La atención ya no puede centrarse exclusivamente en el momento crítico de la enfermedad, sino que debe contemplar todo el recorrido del paciente. En este contexto surge el concepto de creación de valor, una nueva forma de medir la eficacia de los sistemas de salud.
Para Colás, crear valor implica incorporar una visión integral del cuidado sanitario, que comienza antes de la aparición de la enfermedad mediante estrategias de prevención y continúa después del tratamiento con programas de seguimiento, rehabilitación y control de patologías crónicas.
El experto destacó que el éxito ya no consiste únicamente en resolver una emergencia médica, sino en conseguir que los pacientes mantengan una buena calidad de vida durante el mayor tiempo posible.
La importancia de la continuidad asistencial
Uno de los aspectos más relevantes señalados por Colás es la necesidad de garantizar la continuidad asistencial. Utilizó como ejemplo el caso de los pacientes que sufren un ictus, una patología en la que cada minuto resulta determinante.
La atención eficaz comienza mucho antes de la llegada al hospital. Incluye la identificación de factores de riesgo, la promoción de hábitos saludables y la prevención de posibles complicaciones. Posteriormente, una vez superado el episodio agudo, el proceso continúa con la rehabilitación y el seguimiento clínico.
En este sentido, advirtió sobre el impacto negativo que pueden tener determinadas ineficiencias organizativas, como las largas listas de espera para acceder a programas de rehabilitación. Según explicó, en patologías como el ictus, los primeros meses son decisivos para maximizar la recuperación funcional de los pacientes.
Esta visión global permite mejorar los resultados clínicos y, al mismo tiempo, optimizar el uso de los recursos disponibles.
La sostenibilidad económica como parte del valor
Otro de los componentes esenciales de la creación de valor es la gestión eficiente de los costes sanitarios.
Colás recordó que el gasto destinado a la salud ha experimentado un crecimiento extraordinario durante las últimas décadas. Actualmente, los presupuestos sanitarios representan una parte muy significativa de los recursos públicos, llegando a absorber entre el treinta y el cuarenta por ciento del presupuesto de muchas comunidades autónomas.
Ante esta realidad, considera imprescindible incorporar la dimensión económica a la evaluación de los servicios sanitarios. No se trata únicamente de medir cuántas actividades se realizan o cuántos pacientes son atendidos, sino de analizar si las intervenciones generan resultados sostenibles.
Desde esta perspectiva, las acciones preventivas y los programas de seguimiento de pacientes crónicos no deben contemplarse como un gasto adicional, sino como una inversión que reduce complicaciones futuras y evita costes mucho más elevados derivados de ingresos hospitalarios o tratamientos complejos.
Un sistema sanitario que necesita transformarse
Durante la entrevista, Colás defendió la urgencia de acometer una transformación profunda del sistema sanitario. A su juicio, muchos de los modelos organizativos actuales mantienen estructuras heredadas de los años ochenta y no han evolucionado al mismo ritmo que las necesidades de la población.
Esta situación genera dificultades de acceso a la innovación, retrasos en determinados tratamientos y desigualdades en la atención recibida por los ciudadanos.
Para superar estas limitaciones, considera necesario impulsar nuevas formas de organización que permitan aprovechar plenamente las capacidades de las tecnologías digitales y mejorar la eficiencia de los procesos asistenciales.
El objetivo final es garantizar la equidad del sistema y asegurar que las soluciones innovadoras lleguen a los pacientes en el momento adecuado.
El papel estratégico de la digitalización
La digitalización ocupa un lugar central en la visión de futuro planteada por Colás. Según explicó, las herramientas tecnológicas están revolucionando prácticamente todos los ámbitos de la actividad humana y la sanidad no es una excepción.
La gestión avanzada de datos, la inteligencia artificial y las nuevas plataformas digitales ofrecen oportunidades para mejorar la investigación biomédica, optimizar los diagnósticos y personalizar los tratamientos.
Además, estas tecnologías permiten aumentar la eficiencia operativa de los centros sanitarios, facilitando la coordinación entre profesionales y mejorando la experiencia de los pacientes.
Para Colás, el verdadero potencial de la digitalización reside en su capacidad para transformar procesos complejos y hacer posible una atención más rápida, precisa y sostenible.
El desafío de la cronicidad
Uno de los fenómenos que más preocupa a los gestores sanitarios es el crecimiento constante del número de pacientes crónicos.
Sin embargo, Colás planteó una interpretación diferente de esta realidad. Más que un problema asociado al envejecimiento de la población, considera que se trata de una consecuencia directa del éxito alcanzado por la medicina moderna.
La reducción de la mortalidad en patologías como el infarto, el cáncer o el ictus ha permitido que millones de personas sobrevivan a enfermedades que décadas atrás resultaban mortales. Como resultado, aumenta el número de ciudadanos que conviven durante años con patologías crónicas.
Este cambio exige nuevas estrategias asistenciales centradas en el seguimiento continuo y en la prevención de descompensaciones. Mantener estables a estos pacientes no solo mejora su calidad de vida, sino que reduce significativamente la presión sobre hospitales y servicios de urgencias.
La innovación sanitaria en países en desarrollo
En la última etapa de su trayectoria profesional, Javier Colás ha dirigido parte de sus esfuerzos hacia proyectos sanitarios en África. Tras su experiencia en compañías tecnológicas especializadas en optimización de procesos, actualmente participa en iniciativas destinadas a fortalecer sistemas sanitarios en países con recursos limitados.
Uno de los ejemplos que compartió durante la entrevista es el trabajo que desarrolla en Mauritania, donde las dificultades de acceso a la atención sanitaria son especialmente acusadas fuera de las grandes ciudades.
En estos entornos, las herramientas digitales adquieren una relevancia extraordinaria. La escasez de profesionales médicos obliga a buscar soluciones innovadoras capaces de ampliar la cobertura asistencial y mejorar la capacidad diagnóstica.
Inteligencia artificial y telemedicina para ampliar el acceso
Colás destacó el potencial de la inteligencia artificial generativa y de la telemedicina para responder a las necesidades de regiones con una disponibilidad muy limitada de especialistas.
Según explicó, la combinación de programas de apoyo al diagnóstico, formación de técnicos en salud digital y sistemas de consulta remota permite atender una gran parte de las necesidades sanitarias de la población.
Los casos más complejos pueden ser evaluados a distancia por médicos ubicados en hospitales de referencia, e incluso por profesionales situados en otros países. Este modelo facilita el acceso a servicios sanitarios de calidad en zonas donde anteriormente resultaba prácticamente imposible.
Para Colás, trabajar en este tipo de proyectos permite comprobar de forma directa el enorme impacto que las tecnologías digitales pueden tener cuando se aplican a problemas reales de salud pública.
La experiencia acumulada en estos entornos refuerza su convicción de que la innovación tecnológica, combinada con una adecuada transformación organizativa, constituye una de las principales herramientas para construir sistemas sanitarios más eficientes, sostenibles y centrados en las necesidades de los pacientes.



































