Jaime Valero es un artista visual con más de 30 años de trayectoria profesional dedicado a la pintura figurativa y, en especial, a explorar la relación entre luz, agua y cuerpo humano. En la entrevista con Beatriz Martín Polo en Tinku Emprendedores, Valero aborda con profundidad qué significa vivir del arte en España, sus desafíos, decisiones clave en su carrera y las estrategias que ha desarrollado para construir un proyecto creativo sostenible. Su historia refleja pasión, disciplina y una permanente adaptación al mercado artístico.
El desafío de vivir de la pintura en España
Desde el inicio de la conversación, Valero reconoce que dedicarse al arte no es un camino lineal ni fácil. Aunque la vocación artística puede surgir desde muy joven, como fue su caso, la estructura del mercado y las realidades económicas hacen que muchos artistas abandonen ese sueño. El artista señala que muchos compañeros con los que estudió Bellas Artes terminan en actividades fuera del arte, debido a la incertidumbre financiera y la falta de continuidad económica que este sector suele ofrecer.
Valero describe este fenómeno como algo común:
“la mayoría acaban renunciando a ese sueño inicial de dedicarse a su arte directamente”
El artista recalca que esta trayectoria requiere no solo pasión, sino también una gran dosis de perseverancia y entrenamiento profesional diario para enfrentar los altibajos.
Emprender en arte con decisiones estratégicas
Durante su desarrollo profesional, Valero tomó decisiones clave que marcaron su destino en el campo creativo. Inicialmente, se dedicó a retratos por encargo, lo que le permitió tener cierta estabilidad económica y consolidar habilidades técnicas. Aunque ese trabajo no representaba su universo artístico personal, fue fundamental para adquirir experiencia y construir una base económica.
Con el tiempo, decidió desprenderse de esa seguridad para enfocarse en su propio lenguaje creativo, lo que implicó asumir riesgos. En sus palabras, la elección de “soltarse de las amarras” fue un punto de giro profesional. Esto marcó el inicio de un camino donde el aprendizaje, la constancia y la capacidad de reinventarse fueron indispensables para sostener una carrera artística independiente.
Adaptarse a las crisis y abrir mercado internacional
Valero también explica cómo las crisis económicas, especialmente la de 2008 en España, impactaron directamente al sector del arte. Muchas galerías con las que trabajaba cerraron, lo que obligó a Valero a buscar oportunidades en otros mercados. Esta apertura internacional fue un factor determinante para continuar su proyecto artístico de forma viable.
Salir al extranjero y colaborar con galerías internacionales no solo significó encontrar un nuevo público, sino también diversificar su red de contactos y canales de comercialización. Esta estrategia demuestra cómo los artistas deben concebir su obra no solo como expresión estética, sino también como un producto cultural con una presencia internacional.
La docencia como complemento creativo
Uno de los aspectos más interesantes de la trayectoria de Valero es cómo la docencia se integró en su actividad profesional. A pesar de su inicial resistencia, con el tiempo descubrió que enseñar arte aportó beneficios significativos, tanto a nivel personal como económico.
La docencia le permitió mantener un equilibrio entre su práctica creativa y una fuente de ingresos más constante, sin alejarse de su mundo artístico. Valero describe esta etapa como una gran riqueza profesional, ya que no solo le proporcionó estabilidad, sino que también expandió su visión del arte y del proceso creativo.
La influencia de grandes maestros y el desarrollo de un estilo propio
Una figura crucial en la vida de Valero ha sido el artista Antonio López, a quien define como amigo y referente. Valero compartió con él experiencias y aprendizajes significativos, especialmente en técnicas de dibujo y manejo de la luz. Sin embargo, destaca que también fue importante no quedar atrapado en la influencia de otros. Construir un lenguaje propio fue vital para consolidar su identidad artística.
Valero subraya que un artista debe aprender de sus referentes sin replicarlos, y encontrar así un universo personal que se manifieste en cada obra. Esta capacidad de individualizar su expresión ha sido un factor determinante para su posicionamiento profesional.
La creación de un universo visual en torno al agua y la luz
Quizá uno de los aspectos más fascinantes de la entrevista fue el relato de cómo Valero desarrolló su sello artístico: los retratos “mojados”, donde la luz sobre el agua y la piel genera un efecto visual único. Este universo surgió durante una etapa de su vida en Estados Unidos, donde comenzó a observar con detalle cómo la luz transformaba la piel y los reflejos del agua.
Ese interés evolucionó hacia un enfoque más profundo y personal, que lo llevó a integrar la intimidad, el cuerpo humano y la luz en su trabajo creativo. Valero describe cómo la investigación visual y emocional se convirtió en el motor de su obra, y cómo esa exploración fue clave para definir su estilo y hacer reconocibles sus cuadros.
El arte como proyecto integral
Otro enfoque significativo que compartió Valero fue cómo concibe ahora el proceso creativo como un proyecto integral, no solo como la ejecución final de un cuadro. Para él, cada obra es el resultado de largos procesos de investigación, de encontrar la imagen, probar ideas, hacer bocetos y analizar múltiples variaciones antes de llegar al producto final.
Este enfoque, que Valero planea llevar a su próxima exposición en Casa de Vacas (Madrid), donde pretende mostrar no solo las obras terminadas sino también los materiales, fotografías, notas y procesos previos, revela cómo un artista puede hacer visible todo el recorrido creativo. Esta estrategia no solo enriquece la experiencia del espectador, sino que también sitúa la obra dentro de un contexto narrativo completo.
Recomendaciones para artistas y emprendedores creativos
Antes de concluir, Valero ofreció consejos directos para quienes sienten la llamada del arte pero dudan de su viabilidad profesional. Su mensaje fue claro: la carrera artística no es cuestión de talento innato únicamente, sino de trabajo constante, horas de vuelo y pasión con disciplina.
Valero comparó la carrera del artista con el esfuerzo constante de otros profesionales exitosos que, aunque comienzan con dudas, terminan alcanzando su mejor momento después de décadas de práctica. Invitó a los artistas a dedicarse con constancia a su práctica, creer en sí mismos y ver el arte como una profesión que puede sostenerse económicamente si se trabaja con compromiso.
Conclusión: ¿Se puede vivir del arte en España?
La experiencia de Jaime Valero demuestra que sí es posible vivir del arte en España, aunque implica enfrentar múltiples retos. Se necesita una combinación de vocación, estrategias comerciales inteligentes, adaptabilidad, apertura a mercados internacionales, diversificación de actividades (como la docencia) y, sobre todo, un compromiso profundo con la propia creatividad.
Su trayectoria es un ejemplo inspirador para emprendedores creativos que desean transformar su pasión en un proyecto de vida sostenible. Valero no solo ha encontrado su lenguaje visual, sino que también ha construido un modelo profesional que demuestra que el arte puede ser una actividad viable, incluso en contextos económicos difíciles.



































