En un entorno donde las formas de comunicar se multiplican a diario, el riesgo de generar ruido en lugar de impacto es más alto que nunca. Esther Parejo, experta en marca personal y comunicación estratégica, visitó el plató de Tinku Emprendedores para ofrecer claridad en un tema donde muchos emprendedores tropiezan: cómo diferenciar visibilidad de autoridad de marca.
Según Parejo, la clave para posicionarse hoy en día no es estar presente en todos los canales ni hacer “mucho ruido”, sino construir una autoridad sólida que se traduzca en confianza y conexión con la audiencia. Esta autoridad se basa en la coherencia entre lo que se dice, lo que se proyecta y lo que realmente se es.
Visibilidad no es sinónimo de autoridad
Esther Parejo alertó sobre una confusión común: pensar que estar presente en redes sociales ya es suficiente. La visibilidad, explicó, puede alcanzarse de muchas maneras, pero no siempre se traduce en una marca con autoridad. Para lograrlo, la comunicación debe estar diseñada estratégicamente y mantenerse coherente con la identidad visual, el tono y los valores del proyecto.
Además, subrayó que conocer a fondo al público objetivo es esencial. No basta con datos demográficos; se requiere una comprensión profunda de sus necesidades, deseos y motivaciones para generar mensajes que verdaderamente conecten.
De vender productos a contar transformaciones
Uno de los grandes cambios en la comunicación actual es el paso de vender productos o servicios a comunicar experiencias y transformaciones. Esther Parejo destacó que los guiones preestablecidos para ventas directas están perdiendo efectividad por saturación. En su lugar, triunfa un enfoque más humano, donde el usuario visualiza su transformación gracias a lo que una marca le ofrece.
La comunicadora defendió la importancia de mostrar el “para qué” y el “por qué” de cada negocio. Esto no solo humaniza la marca, sino que permite crear una narrativa poderosa que conecta desde la autenticidad y la emoción.
La marca personal como proyección de la esencia
Frente a la moda de construir marcas personales con logos y colores corporativos, Parejo defendió una visión más esencial: “La marca personal eres tú”. Si bien una presencia profesional en redes suma, lo verdaderamente importante es la historia y los valores que una persona transmite. Esa conexión auténtica con la audiencia convierte a los profesionales en embajadores de su propio mensaje.
También enfatizó que no se trata de abrir la vida íntima, sino de compartir aspectos que refuercen el mensaje de marca. Mostrar el estilo de vida, los orígenes o los cambios profesionales puede aumentar la credibilidad y generar mayor confianza.
Autenticidad y conexión: los pilares que no se pueden fingir
En un entorno saturado de mensajes, lo que marca la diferencia es la autenticidad. Según Parejo, los consumidores cada vez valoran más las marcas transparentes, con historias reales y humanas. La coherencia entre lo que se dice y se hace es vital para mantener esa conexión, y la comparación constante con otras marcas puede poner en peligro esa coherencia.
La experta recomendó observar al mercado sin caer en la imitación. Es preferible construir una narrativa personal y diferenciada que permita mostrar la singularidad propia, antes que replicar modelos que ya están agotados.
Reinventarse es posible (y a veces necesario)
Para quienes sienten que ya no se identifican con su marca actual, Esther Parejo ofreció un mensaje claro: se puede cambiar. De hecho, es normal que a medida que un negocio evoluciona, la identidad visual y digital quede obsoleta. En estos casos, no hay que temer hacer borrón y cuenta nueva, incluso si eso implica dejar atrás una cuenta con miles de seguidores.
Compartió su propia experiencia como ejemplo: decidió cerrar un perfil con más de 17.000 seguidores para empezar desde cero, porque el nuevo enfoque que quería trabajar no conectaba con su comunidad anterior. Este tipo de decisiones, aunque difíciles, ayudan a alinear la comunicación con el propósito real del negocio.
Una invitación a construir desde el propósito
La conversación entre Esther Parejo y Beatriz Martín Polo dejó una idea muy clara: la marca personal no es un accesorio, sino la base sobre la que se construye una comunicación sólida, coherente y transformadora. Tanto para quienes comienzan como para quienes necesitan redirigir su proyecto, el camino empieza por mirar hacia dentro y comunicar desde la esencia.



































