En una nueva edición de Tinku Café, Alejandro Guerrero y María Fernanda Quirós conversaron con la poeta Ana Belén Díaz sobre un tema que mezcla ciencia, innovación y tradición culinaria: la posibilidad de cocinar con inteligencia artificial y rayos de alta energía. Todo a raíz del trabajo de un físico vasco pionero en la llamada “electrococción”, una técnica que permitiría, por ejemplo, asar un chuletón en menos de 10 segundos.
La electrococción y la IA en la cocina
Según una nota citada por el equipo de Tinku Café, este físico ha logrado desarrollar platos sofisticados y optimizar menús gracias a la inteligencia artificial. Su invención, aún en fase experimental, no solo busca ahorrar tiempo sino también aumentar la sostenibilidad en la preparación de alimentos. La técnica consiste en aplicar rayos de alta energía para cocinar los alimentos de forma ultra rápida, reduciendo el tiempo a segundos.
Pero la primera reacción de los conductores y la invitada fue, naturalmente, de escepticismo. “La comida puede saber a rayos si está hecha con rayos”, comentó María Fernanda en tono humorístico, mientras Alejandro Guerrero lo describía como “un poco killer”.
Tradición vs tecnología: el dilema del sabor
Ana Belén Díaz fue clara al expresar su curiosidad ante esta nueva forma de cocinar, aunque dejó en evidencia su preferencia inicial por la cocina tradicional.
“Yo soy muy curiosa. Si me dicen que es saludable, lo probaría”
No obstante, también mostró preocupación por la pérdida de lo que ella considera la esencia del arte culinario: el proceso.
Comparar esta innovación con la poesía fue una de las analogías más ilustrativas del episodio. “¿Te imaginas hacer un libro de poesía con un ‘brass’ en tres segundos?”, reflexionó Ana Belén, cuestionando si el alma de la cocina podría mantenerse intacta en un entorno dominado por la prisa y la tecnología.
Alimentación consciente: un llamado a la reflexión
Más allá de lo novedoso de la electrococción, la conversación derivó hacia una reflexión más amplia sobre nuestros hábitos de consumo. Ana Belén, quien también trabaja con una marca de bebidas listas para consumir, compartió datos preocupantes: actualmente más del 70% de los productos que compramos en el supermercado son alimentos ya preparados.
Desde su perspectiva, esta tendencia se ha acentuado tras la pandemia, cuando las personas empezaron a valorar más su tiempo libre. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos para la salud que implica abusar de alimentos procesados. “Somos lo que comemos”, sentenció, mencionando además su lectura actual del libro No a la inflamación, para subrayar la importancia de elegir productos naturales y evitar azúcares y aditivos innecesarios.
¿Es la velocidad enemiga del bienestar?
El equipo del programa coincidió en que la cocina no solo es un acto de nutrición, sino también un espacio de conexión emocional y social. Ana Belén relató cómo en su hogar cocinar es un ritual de relajación y amor.
“Es mi momento de relajación, de disfrute, su terapia”, dijo en referencia a su pareja.
Esta dimensión emocional es, para muchos, incompatible con la rapidez extrema que propone la electrococción. Si bien puede tener un rol práctico en momentos de urgencia, como en grandes ciudades o para quienes no tienen tiempo para cocinar, su implementación masiva podría tener consecuencias en nuestras relaciones con la comida y con los demás.
El futuro de la cocina: una herramienta, no una sustitución
El programa cerró con una invitación a la audiencia para reflexionar sobre esta nueva forma de cocinar. ¿Seríamos capaces de confiar en un plato preparado por rayos y diseñado por una máquina? ¿Estamos dispuestos a sacrificar el tiempo en la cocina por velocidad y eficiencia?
En Tinku Café no se cierra la puerta a la innovación, pero sí se hace un llamado a analizar sus implicaciones. “No estamos en contra de eso”, dijo Alejandro Guerrero, subrayando que este tipo de avances puede coexistir con formas más tradicionales de cocina, siempre que haya conciencia y equilibrio.



































