Carlota Mateos, cofundadora y directora de Ancla.life, ha puesto el foco en uno de los temas más silenciados pero urgentes del ecosistema emprendedor: la salud mental. En su conversación con Beatriz Martín Polo, Carlota lanza una advertencia clara: los emprendedores no están exentos de sufrir, y de hecho lo hacen con más frecuencia que la media de la población. Según estudios recientes, el 72% de los fundadores de startups digitales han enfrentado problemas de salud mental. El dato es demoledor, pero también es una invitación a actuar.
Ancla.life nace como respuesta a esta realidad. Su misión es doble: prevenir los problemas psicológicos que pueden derivarse del emprendimiento y acompañar a quienes ya se encuentran atravesando episodios de ansiedad, burnout o depresión. Carlota habla desde la experiencia: ha sido emprendedora durante 30 años y ha vivido en carne propia dos burnouts severos, uno de ellos acompañado de depresión. Su objetivo ahora es evitar que otros tengan que aprenderlo a través del sufrimiento.
El mito del héroe emprendedor y sus consecuencias
Uno de los mayores obstáculos para abordar la salud mental en el emprendimiento es el arquetipo del héroe. “Siempre va a poder, siempre se va a levantar”, se repite como un mantra. Pero cuando llegan los ataques de pánico, la ansiedad o la depresión, no hay capa que valga. Carlota denuncia que muchos fundadores prefieren ocultar su malestar por miedo a parecer débiles ante inversores, socios o empleados. Esta ocultación genera aislamiento, y con ello se pierde la red de apoyo esencial para transitar las crisis.
La presión es doblemente compleja para los hombres. Según el mismo estudio citado por Carlota, aunque un 72% de los emprendedores reconoce haber sufrido algún problema de salud mental, solo el 23% ha buscado ayuda profesional. Entre los hombres, el miedo al estigma representa el 59% de las razones para no pedir apoyo, frente al 24% en mujeres. Esto convierte a los emprendedores varones en un grupo especialmente vulnerable, al que desde Ancla.life se le ofrece un espacio seguro para expresarse.
Señales silenciosas que no se deben ignorar
Carlota subraya la importancia de identificar las señales tempranas que el cuerpo envía. Dolores de cabeza, insomnio, fatiga crónica, desconexión del entorno o ansiedad persistente son avisos que no se deben normalizar. En España, el alto consumo de psicofármacos indica que muchas personas han asumido como normal vivir bajo presión constante. Pero la ansiedad cronificada no es sostenible y es una antesala segura a trastornos más graves.
En la plataforma de Ancla.life, los usuarios pueden realizar un test para medir su nivel de fatiga mental y recibir recomendaciones prácticas. Carlota insiste en que no se trata de esperar a caer, sino de incorporar una cultura de prevención y cuidado constante.
El teletrabajo y el aislamiento: ¿beneficio o trampa?
La entrevista aborda también cómo el estilo de vida del emprendedor digital, a menudo encerrado en casa y en jornadas maratonianas, puede agravar la desconexión con el entorno. Carlota no demoniza el teletrabajo, pero invita a cada persona a reflexionar si ese modelo es coherente con su forma de ser. La pérdida de interacciones superficiales pero valiosas, como una conversación de pasillo en la oficina, puede tener un impacto profundo en el bienestar emocional.
No se trata de rechazar el trabajo remoto, sino de entender sus implicaciones y buscar un equilibrio. Si se detecta que el aislamiento comienza a generar tristeza o desmotivación, es momento de introducir cambios: trabajar algunos días fuera, fomentar relaciones sociales o simplemente buscar momentos de desconexión.
Invierno, biología y ritmo emprendedor
El cuerpo humano también responde a los ciclos de la naturaleza. En invierno, el ritmo biológico invita a la introspección y al recogimiento, lo cual puede chocar con las exigencias de la vida emprendedora. Carlota propone aceptar esa energía más baja como parte del proceso vital, sin dejarse arrastrar por ella, pero tampoco exigiéndose niveles de productividad irreales.
Idealmente, las jornadas laborales deberían adaptarse a los ritmos estacionales, pero como eso no siempre es posible, la clave está en escuchar el cuerpo, respetar sus señales y ajustar los hábitos personales en función del contexto.
Visibilizar para transformar
La conversación entre Carlota Mateos y Beatriz Martín Polo deja una enseñanza clara: el éxito empresarial no puede construirse sobre una mente rota. Hablar de salud mental no es un signo de debilidad, sino de valentía. Ancla.life ofrece un espacio pionero donde los emprendedores pueden reencontrarse consigo mismos, pedir ayuda sin ser juzgados y aprender herramientas para prevenir el colapso.
La salud mental ya no es un tabú en el mundo emprendedor. Está sobre la mesa y exige ser atendida con la misma seriedad que cualquier otra dimensión del negocio. Cuidarse no es un lujo; es una forma de liderazgo.



































