En una conversación relajada pero cargada de actualidad, Yamilet Ramírez, CEO de Yrcardiodance, compartió su visión como emprendedora del mundo fitness sobre el impacto de los anuncios en WhatsApp, una plataforma que, según sus palabras, es fundamental en su vida personal y profesional.
La irrupción de los anuncios en WhatsApp: ¿un cambio inevitable?
Meta, la empresa matriz de WhatsApp, ha anunciado la incorporación de publicidad en la pestaña de estados de la aplicación. Aunque en principio pueda parecer una molestia menor, la medida abre el debate sobre hasta qué punto las grandes tecnológicas invaden los espacios más íntimos del usuario. Alejandro Guerrero y María Fernanda Quirós, conductores de Tinku Café, trajeron el tema a colación basándose en un artículo de Enrique Dans, donde se cuestiona el alcance del control que empresas como Meta ejercen sobre nuestra vida digital.
Alejandro opinó que, más allá de promesas sobre la privacidad de los mensajes, la cantidad de información que ya posee Meta es suficiente para condicionar la experiencia del usuario: “No hace falta que lean nuestros mensajes, porque saben prácticamente lo que vamos a decir”.
Yamilet Ramírez: una vida orquestada a través de WhatsApp
Para Yamilet Ramírez, el impacto de esta medida es más que relevante. En su caso, WhatsApp es una herramienta fundamental para gestionar su negocio, mantener el contacto con su comunidad de alumnos y monitores, e incluso organizar su vida social.
“Tengo un grupo de motivación donde meto a todas mis alumnas que quieren recibir a diario motivación y recetas saludables”, compartió Yamilet, explicando cómo ha convertido la app en una plataforma de acompañamiento diario para su comunidad. También gestiona grupos específicos con monitores certificados en su protocolo, además de los típicos grupos familiares, de amigos o de organización de eventos sociales.
La cultura del grupo y la conexión constante
Yamilet también destacó cómo WhatsApp ha transformado la forma en que se organizan los aficionados al baile. Desde grupos como “salsa secta”, donde se planifican actividades como salidas a piscinas y fiestas de bachata, hasta grupos con encuestas semanales para decidir dónde salir a bailar, la red de conexiones se vuelve extensa, activa y emocionalmente importante.
“Cada pareja de profesores que baila en congresos tiene su grupo de WhatsApp”, comentó entre risas. Para ella, no estar en un grupo es sinónimo de quedarse fuera de la conversación.
El costo emocional y económico de estar siempre conectados
Sin embargo, también se hizo espacio en la conversación para reflexionar sobre el peso de estar constantemente conectados. Carol, parte del equipo de Tinku Café, compartió su inquietud ante la saturación de notificaciones: “Ver que tengo 200 notificaciones sin leer me agobia un poquito”.
Este sentimiento se contrapone con la visión de Yamilet, quien reconoce que no quiere perderse nada: “A mí me dicen ‘vamos a hacer un grupo’ y yo quiero estar allí. No me quiero perder nada”.
A pesar de su entusiasmo por la herramienta, Yamilet también reconoció los desafíos económicos de emprender en un entorno cada vez más costoso: “Los emprendedores pagamos tanto por tantas cosas… y más en España con todos los impuestos que hay. Si WhatsApp se pone muy pesado con los anuncios, con todo el dolor pagaría por quitarlos”.
¿Hay alternativas reales a WhatsApp?
Alejandro y Carol reflexionaron sobre la posibilidad de migrar a otras plataformas como Telegram, que aún no han logrado el mismo nivel de penetración. Aunque Yamilet admite tener la app, confiesa que no ha logrado engancharse a ella como lo ha hecho con WhatsApp.
“Si los anuncios llegan a la mensajería directa, ahí sí podría ser bastante intrusivo”, concluyó Carol, marcando un límite claro sobre la aceptación del modelo publicitario de WhatsApp.
Una conversación con impacto y cercanía
La entrevista cerró con una invitación a la audiencia para que comparta su opinión sobre esta nueva política de WhatsApp. ¿Estamos preparados para convivir con anuncios también en nuestras plataformas de mensajería? ¿Pagarías por eliminar la publicidad? ¿Te mudarías a otra app?
Yamilet Ramírez dejó claro que, para millones de personas como ella, WhatsApp no es solo una app: es una herramienta diaria de trabajo, de vida y de conexión emocional.



































